La iniciativa busca declarar al sistema sanitario municipal como de gestión autónoma para preservar por ordenanza el modelo basado en la atención primaria, la prevención y el acceso universal, en el marco del debate por la futura Carta Orgánica de la ciudad
En el Concejo Municipal comenzó a debatirse una iniciativa que busca proteger uno de los pilares históricos de la gestión local: el sistema de salud pública de Rosario. El proyecto propone declarar al sistema sanitario municipal como de gestión autónoma, con el objetivo de garantizar la continuidad del modelo basado en la atención primaria, la prevención y el acceso universal a la salud.
La propuesta fue presentada por la concejala socialista Alicia Pino y apunta a fortalecer institucionalmente un esquema que funciona desde hace décadas y que fue formalizado mediante la Ordenanza 9.365, sancionada en 2014.
Según explicó la edil, el proyecto no modifica el funcionamiento actual del sistema, sino que busca dejar establecidos sus principios de cara al proceso de autonomía municipal y la futura redacción de la Carta Orgánica de Rosario.
«Lo que pretendemos es preservar una forma de entender la salud pública que ha demostrado ser efectiva y que forma parte de la identidad de la ciudad», sostuvo.
Un modelo basado en la prevención
La iniciativa ratifica el enfoque sanitario que caracteriza a Rosario, centrado en la Atención Primaria de la Salud (APS), con una red integrada por unos 50 centros de salud distribuidos en los distintos barrios.
Desde ese esquema, la atención no se limita únicamente a los hospitales, sino que prioriza el trabajo territorial, la prevención de enfermedades y el acompañamiento permanente de la comunidad.
Para Pino, garantizar el derecho a la salud implica mucho más que atender a quienes llegan enfermos.
«La salud empieza en el territorio, con prevención, planificación y cercanía con los vecinos», remarcó.
El debate por la autonomía
La discusión se da en un contexto particular: la reciente reforma constitucional de Santa Fe habilita el proceso para que Rosario redacte su propia Carta Orgánica como ciudad autónoma.
En ese escenario, el proyecto busca dejar protegidas las bases del sistema sanitario frente a posibles modificaciones impulsadas por futuras administraciones.
La concejala sostuvo que existen cambios de paradigma respecto del rol del Estado y advirtió sobre políticas nacionales que priorizan el ajuste del gasto público.
«Queremos que este sistema quede resguardado de decisiones que puedan poner en riesgo el acceso a la salud», afirmó.
Financiamiento y función regional
El proyecto también reconoce el rol regional que cumple el sistema sanitario rosarino, ya que hospitales como el HECA y el Hospital de Niños Víctor J. Vilela reciben pacientes provenientes de distintas localidades del sur santafesino.
Por ese motivo, propone avanzar hacia un nuevo esquema de financiamiento compartido entre el Municipio y la Provincia para sostener las prestaciones de mediana y alta complejidad, además de crear un comité de coordinación entre ambas jurisdicciones.
La iniciativa aclara que la conducción del sistema continuará siendo municipal y que cualquier modificación en el financiamiento deberá respetar esa autonomía de gestión.
Defensa de un modelo histórico
Otro de los aspectos destacados del proyecto es el respaldo al trabajo del Laboratorio de Especialidades Medicinales (LEM), que produce medicamentos públicos para garantizar tratamientos que muchas veces no resultan rentables para la industria farmacéutica privada.
El expediente comenzó su recorrido legislativo y será analizado en comisión junto con otras iniciativas vinculadas al proceso de autonomía municipal. Desde el socialismo anticiparon que el debate podría incluir una audiencia pública específica sobre el futuro del sistema de salud rosarino.
