Espectáculos

Nicolás Heredia invita a conocer el Impenetrable a través de una muestra virtual


El fotógrafo rosarino presenta su libro "Raíz y Cielo" en un video en el que relata su experiencia con comunidades que viven en esa zona y emociona con sus retratos

Por Mario Luzuriaga

Nicolás Heredia no es sólo un fotógrafo, sino un activista y un hombre con una sensibilidad extrema, ya que con su ojo, que es su cámara, logró captar imágenes de personas que son invisibilizadas.

Eso le valió en 2019 un reconocimiento especial por su labor que se convirtió en «Patrimonio Cultural Inmaterial de Argentina». Ahora en medio de la pandemia, Heredia tiene la oportunidad de presentar su libro «Raíz y Cielo» a través de una muestra muy especial que subió el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa.

Heredia comparte sus vivencias y analiza junto a CLG su notable trabajo fotográfico.

«Fue un trabajo que te enseña a vivir de otra manera y ver a la ciudad desde otra óptica», inició el diálogo Heredia.

El fotógrafo estuvo conviviendo con comunidades Wichis en medio del Impenetrable, el reconocido bosque chaco santiagueño, en donde vivió una experiencia de vida única y le permitió realizar «Raíz y Cielo», su libro con fotografías que cuentan historias.

«Lo que me pasó fue que la manera en la que vivimos y socializamos es totalmente diferente; y también aprendí la importancia de la palabra. Aquí siempre adornamos lo que decimos y allí los conceptos son concretos», contó.

Sobre si los silencios que tenía esa comunidad lo perturbaban, remarcó: «Al principio fue duro y tuve que acostumbrarme a que te hablen. Pero creo que ahora le tomé aún más importancia escuchar al otro».

Durante esta muestra hay dos cosas que llaman la intención. El primero fue el encuentro que tuvo con unos chicos en Vizcaheral; y el segundo cómo retrató a una madre con sus hijos durante un partido de la Selección Argentina.

«Lo que viví en «Vizcaheral» fue increíble. Pienso que aquí todos estamos repletos de tan mal contenido y allí hay otra realidad. La vida allí se divide en «Niñez», «Adolescencia» y «Adultez». La niñez, más allá de las vicisitudes, es muy feliz, muy plena. Era como vivir la nuestra, en la que se podía disfrutar del potrero, de andar en bicicleta por el barrio; y ahora veo a mi sobrino encerrado y esperando un fin de semana para ir a la plaza. Ver a esos chicos en Vizcacheral juegan en el monte, saben cómo movilizarse, van al río, pescan y es hermoso que puedan hacer eso», compartió.

Con respecto a la familia viendo el partido de fútbol, Heredia relató que tiene la suerte de fraternizar con los chicos y notó que los chicos estaban entretenidos con su trabajo. «Disfruté mucho ver lo vasta que es la Argentina y hasta donde llega el fútbol, pero era similar a lo que se vive cualquier domingo», manifestó.

Al respecto de si piensa en esa comunidad mientras se atraviesa la pandemia, expresó: «Hay una ventaja que tienen, pero que se rompió ante la intromisión del hombre blanco, que es que están alejados de lo que pasa. Argentina está mal vista, sólo lo que importa es Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y algunas más; y después tenés otras argentinas, en las que ves comunidades dedicadas a trabajos rurales. Al estar alejado no tenía preocupaciones como pensar en el dólar, se deja de lado cualquier tipo de banalidades».