Policiales

La defensa de Nahir Galarza apeló y solicitó la prisión domiciliaria


La defensa de Nahir Mariana Galarza, la joven de 19 años que confesó haber matado a balazos a su ex novio en Gualeguaychú, Entre Ríos, apeló hoy la prisión preventiva por 60 días que le impuso la Justicia y solicitó el arresto domiciliario, informó hoy el juez de Garantías de la causa, Guillermo Biré.

En diálogo con el canal TN, el magistrado dijo que esta mañana la defensa técnica a cargo de Víctor Rebossio y Horacio Dargainz «presentó un recurso de apelación contra la decisión de este Juzgado de disponer como medida de coerción la prisión preventiva por sesenta días en perjuicio de Nahir Galarza» (19).

El trámite deberá resolverlo la Cámara del Crimen de Gualeguay, con jurisdicción en la zona, que se expedirá en un plazo no superior a diez días porque la joven está detenida, dijeron a Télam fuentes judiciales.

«Los términos de la apelación se presentaron muy sucintamente y el defensor tiene la posibilidad de ampliarlos en una audiencia. El centro de la apelación es lo que entendió desde un principio el defensor: que es demasiado una medida de coerción con prisión preventiva como se dispuso, e insiste con el arresto domiciliario y la pulsera electrónica», añadió Biré.

El magistrado ratificó que él tiene «una posición tomada» sobre las condiciones en las que debe estar detenida Galarza por el homicidio agravado por el vínculo y el uso de arma de fuego de Fernando Gabriel Pastorizzo (21)
«Corresponde una prisión preventiva por sesenta días, que es el término que pidió el fiscal», añadió el juez, quien dijo que no existe denuncia alguna de que la joven haya sido amenazada en la comisaría por ser hija de un policía.

Biré dijo que «cumplidos los sesenta días (de prisión) se verá si Nahir va a una cárcel común. La idea de la prisión preventiva es que la persona esté privada de la libertad por cuestiones de seguridad, para poder neutralizar los riesgos de fuga o de entorpecimiento, no más que eso, no tenemos por qué castigar a una persona».

«Sin adelantar que va a ir a una cárcel, porque en caso de que prospere la apelación de Rebossio vamos a ver en qué términos será, tenemos que ver la posibilidad de dejarla en la comisaría de Menores y de la Mujer o llevarla a una cárcel común de mujeres», agregó.

«Tenemos dos alternativas -completó-: una es la cárcel de mujeres de Paraná, pero quedaría alojada a unos trescientos cincuenta kilómetros de esa localidad, y otra es una granja penal que tiene la metodología de cárcel, donde hay un pabellón de mujeres».

Por su parte, el vocero de la familia Galarza, Jorge Zonzini, dijo a Télam que la apelación se centró en la “debilidad de la carga de la prueba” contra Nahir y remarcó que dio negativa la presencia de pólvora en las manos y la ropa de la joven y que los testigos no la ubican en el lugar del crimen.

Además, dijo que el video que circuló en las últimas horas, en el que se ve a una chica rubia caminando durante la noche, es “inconsistente” porque no se la identifica claramente a la imputada, lleva una ropa distinta a la de ella, y es a 700 metros de donde fue hallado asesinado Pastorizzo.

Según Zonzini, la defensa aportó otro video a la causa, perteneciente a la discoteca Bikini de Gualeguaychú y con fecha 25 de diciembre por la tarde, “en el que se ve que Nahir es víctima de violencia de género y una amiga la defiende”, aunque no dio más detalles.

Además, los abogados pidieron que la joven cumpla prisión domiciliaria y se la convoque a prestar una nueva declaración indagatoria.

El hecho se descubrió el 29 de diciembre alrededor de las 5 de la madrugada, cuando Pastorizzo fue hallado agonizando en la calle General Paz al 300 de Paraná con dos balazos, uno en la espalda y otro en el pecho, y su moto y dos cascos tirados a su lado.

El joven murió poco después y si bien Galarza primero declaró como testigo y dijo que había visto por última vez a su ex novio la noche anterior, luego se fueron sumando pruebas que derivaron en que la chica terminara presentándose a la Justicia y confesara.

Inicialmente, la joven fue alojada en la sala de asistencia psiquiátrica del hospital Centenario a pedido del fiscal, que evaluó que estaba en estado de shock al confesar el hecho, pero luego fue dada de alta y trasladada a la comisaría del Menor y la Mujer.