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Nuevo tratamiento

Combinación de drogas y quimioterapia reducen un tipo de cáncer de mama


Una nueva indicación que combina dos drogas y quimioterapia en pacientes con el tipo de cáncer de mama «HER2 positivo» reduce «significativamente» el riesgo de recurrencia de la enfermedad y prolonga la sobrevida, afirmaron los especialistas. 

El cáncer de mama es el más común a nivel mundial, con 1,67 millones de casos cada año y más de 21.500 en la Argentina, según estadísticas oficiales. 

«El cáncer de mama es una enfermedad heterogénea. Actualmente conocemos tres tipos: uno llamado receptores hormonales positivos, es decir, aquellos tumores que expresan receptores de estrógeno o progesterona, subtipo al que corresponden alrededor del 70% de los casos», explicó a Télam Valeria Cáceres, jefa del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Ángel Roffo. 

Otro subtipo de tumor mamario, que representa el 15% de los casos, es el que «sobreexpresa» una proteína conocida como HER2 , mientras que el tercer tipo, que representa el restante 15% de los diagnósticos, no expresa receptores hormonales ni HER2 y es conocido como «triple negativo». 

Así, dependiendo del subtipo de cáncer de mama que presente la paciente, «el tratamiento podrá ser con hormonoterapia, quimioterapia o combinación de quimioterapia con anticuerpos monoclonales dirigidos para las pacientes HER2 positivo», puntualizó la médica. 

«Para estas últimas mujeres y en los casos de más riesgo ofrecemos un novedoso tratamiento basado en quimioterapia más dos drogas, que se llaman trastuzumab y pertuzumab y disminuyen significativamente el riesgo de recaída”, afirmó Cáceres. 

Esa combinación se utilizaba hasta el momento para reducir el tumor previo a la cirugía. Sin embargo, un estudio reciente demostró que continuar el tratamiento después de la cirugía reducía en un 19% el riesgo de recurrencia de la enfermedad. 

«El nuevo tratamiento puede aplicarse tanto en mujeres con cáncer de mama precoz, es decir, detectado tempranamente, como en aquellas con un cuadro avanzado de la enfermedad, para quienes si bien ya no hay posibilidad de cura, sí se prolonga considerablemente la sobrevida», destacó la especialista. 

Y completó: «La detección temprana mediante ecografía y mamografía es clave, ya que si se diagnostica a una paciente con un tumor de menos de un centímetro y sin ganglios comprometidos en la axila, su chance de curación es mayor al 95%”.