Desde la agrupación que realiza tareas solidarias señalaron que cada vez más familias recurren a la asistencia alimentaria
La situación social sigue golpeando con fuerza en Rosario y una de las señales más visibles aparece en los espacios de asistencia alimentaria. Desde la agrupación de ex combatientes de Malvinas que desarrolla tareas solidarias en distintos barrios de la ciudad advirtieron que actualmente distribuyen alrededor de 400 raciones de comida por día, aunque muchas veces esa ayuda no alcanza para cubrir toda la demanda.
El referente de la organización, Omar Di Benedetto, expresó su preocupación por el incremento constante de personas que recurren a la asistencia y destacó que el perfil de quienes se acercan cambió notablemente en los últimos años.
“Antes estaba el muchacho en situación de calle; después vino con la mujer, luego con los hijos y hoy trae también a los padres”, relató en diálogo con el móvil de Cadena 3 Rosario.
Según explicó, la crisis económica provocó que cada vez más familias completas dependan de estos espacios comunitarios para acceder a una comida diaria, una realidad que se profundiza con el paso de los meses.
La asistencia llegó al límite de su capacidad
Di Benedetto sostuvo que la cocina solidaria ya trabaja al máximo de sus posibilidades y que ampliar la cantidad de raciones resulta muy difícil sin mayores recursos.
“Hay mucha más gente de la que uno espera y a veces no llegamos. Nuestra cocina más de eso no puede dar”, afirmó.
El excombatiente explicó que para incrementar la asistencia sería necesario contar con más personal, mayores instalaciones y una mayor disponibilidad de alimentos e insumos, algo que hoy resulta complejo de sostener.

Crece la preocupación por la situación social
Desde la organización remarcaron que el aumento de la demanda refleja las dificultades económicas que atraviesan numerosos hogares rosarinos y aseguraron que el fenómeno ya no se limita a personas en situación de calle, sino que alcanza a trabajadores, jubilados y familias enteras que no logran cubrir sus necesidades básicas.
En ese contexto, los excombatientes continúan sosteniendo una tarea solidaria que se convirtió en un punto de contención para cientos de personas, aunque advierten que la creciente demanda pone a prueba todos los días la capacidad de respuesta de quienes trabajan de manera voluntaria.
