Un desarrollo innovador en Rosario permite transformar uno de los residuos más contaminantes en material inocuo y abre la puerta a su aplicación a gran escala
Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el Conicet desarrolló una técnica novedosa para neutralizar colillas de cigarrillos mediante el uso de hongos, convirtiéndolas en un material inocuo y potencialmente reutilizable.
El avance apunta a resolver un problema ambiental de escala global: de los 5,6 billones de cigarrillos que se consumen cada año, cerca de 4,5 billones terminan en el ambiente. Estos residuos, lejos de ser inofensivos, contienen sustancias tóxicas que pueden contaminar hasta 50 litros de agua por unidad, afectando ecosistemas y fauna.
La investigación surgió a partir de una problemática concreta detectada en la propia universidad, donde los colilleros instalados se encontraban saturados y sin un tratamiento adecuado para los desechos.
El equipo, integrado por Maximiliano Sortino, Melina Di Liberto y Estefanía Butassi, apostó por la micorremediación, una técnica que utiliza hongos para degradar compuestos químicos complejos.
Según explicaron, estos organismos actúan como “agentes limpiadores” capaces de alimentarse de sustancias tóxicas presentes en las colillas, como la nicotina y los hidrocarburos.
Resultados prometedores
Uno de los hallazgos más relevantes fue la eficiencia del método: en laboratorio, los hongos lograron crecer utilizando exclusivamente colillas como sustrato, sin necesidad de agregar otros insumos.
Entre las especies ensayadas se destacó el piopino, que mostró una gran capacidad para degradar estos residuos.
Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa piloto, donde se evalúa su funcionamiento en condiciones reales. Además, los investigadores avanzan en estudios para garantizar que el material resultante pueda ser utilizado o dispuesto sin generar daños ambientales.

Proyección local y economía circular
La iniciativa tiene un fuerte anclaje en Rosario, ya que la meta es transferir esta tecnología al ámbito municipal y desarrollar plantas de tratamiento que permitan gestionar este tipo de residuos de forma sustentable.
De concretarse, el sistema podría convertir un desecho masivo en un recurso, alineándose con los principios de la economía circular y posicionando a la ciudad como referencia en innovación ambiental.
Ciencia con recursos limitados
El proyecto también expone el contexto en el que se desarrolla la investigación científica en el país. Con presupuestos ajustados, los equipos recurren al ingenio y la reutilización para sostener sus líneas de trabajo.
“Podés tener grandes ideas, pero si no hay financiamiento, estás trabado”, señalaron desde el equipo, remarcando la necesidad de fortalecer el apoyo a la ciencia para que este tipo de desarrollos trasciendan el laboratorio y tengan impacto directo en la sociedad.
En una ciudad como Rosario, donde la problemática de residuos urbanos es un desafío constante, este avance abre una alternativa concreta para abordar uno de los contaminantes más extendidos y difíciles de tratar.
