En Rosario y el país, intensifican las medidas de fuerza ante la falta de cumplimiento de la norma y advierten por la pérdida salarial y el impacto en las clases
El conflicto universitario suma un nuevo capítulo. Docentes de la Universidad Nacional de Rosario y de otras casas de estudio del país volvieron a intensificar las medidas de fuerza en reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, en un contexto de fuerte deterioro salarial y creciente incertidumbre académica.
En Rosario, el reclamo tiene fuerte presencia gremial a través de la Coad, desde donde advierten que la situación se volvió “compleja” tras el recorrido que tuvo la ley: fue vetada por el Ejecutivo, luego ratificada por el Congreso y finalmente judicializada, lo que en la práctica derivó en su falta de implementación.
Salarios en caída y medidas en aumento
Beatriz Introcaro, referente gremial, explicó que el reciente anuncio de un plan de lucha logró una reacción parcial, con una suba salarial del 2%. Sin embargo, remarcó que el incremento resulta insuficiente frente a la pérdida acumulada.
“Necesitamos al menos un 50% para recuperar el poder adquisitivo de diciembre de 2023”, señaló, marcando la magnitud del atraso.
La situación se enmarca en un escenario más amplio de crisis del sistema universitario, donde la falta de actualización presupuestaria impacta tanto en los ingresos de docentes como en el funcionamiento cotidiano de las instituciones.
Impacto en Rosario y en las aulas
El conflicto no solo golpea a los trabajadores universitarios, sino también a los estudiantes, que ven alterado el normal dictado de clases en facultades de Rosario y la región.
Instituciones como la Universidad Tecnológica Nacional también se sumaron al reclamo, que ya tiene alcance nacional y combina medidas gremiales con acciones judiciales y políticas.
En este escenario, crece la preocupación por la continuidad académica y la calidad educativa, mientras se profundiza el malestar en toda la comunidad universitaria.
Un conflicto sin resolución a la vista
El tira y afloje entre el Gobierno nacional y el sistema universitario sigue sin una salida clara. Desde los gremios advierten que, de no haber respuestas concretas, las medidas podrían profundizarse en las próximas semanas.
En Rosario, donde la universidad pública tiene un fuerte arraigo social, el conflicto vuelve a poner en debate el financiamiento educativo y el rol del Estado en la sostenibilidad del sistema.
Por ahora, la incertidumbre domina el escenario, con clases afectadas y un reclamo que lejos de desactivarse, gana intensidad día a día.
