El rector Franco Bartolacci encabezó el reclamo desde Rosario y alertó por una caída del 47% en los recursos. No descartan una nueva movilización nacional en mayo
El rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, lanzó una fuerte advertencia sobre el presente de la educación superior pública en el país y aseguró que, sin financiamiento adecuado, el sistema enfrenta un riesgo de “deterioro irreversible”.
En diálogo con Radio UNR, y en su rol de presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el dirigente explicó los motivos de la jornada nacional de protesta de 24 horas bajo la consigna “La universidad no se apaga”, que se desarrolla con actividades en todo el país.
“La idea es mostrar todo lo que hace la universidad pública, pero también advertir que ese potencial se va a ir apagando lentamente si no hay respuestas”, sostuvo, en un mensaje que busca interpelar no solo al Gobierno nacional sino también a toda la sociedad.
Fuerte caída de recursos y salarios en crisis
Bartolacci detalló que las universidades nacionales atraviesan una caída del 47% en las transferencias desde 2023, lo que implica —según definió— que hoy funcionan “a la mitad de sus posibilidades”.
En ese contexto, señaló que el problema más urgente es el salarial, con docentes y no docentes que sufren un marcado atraso frente a la inflación, lo que agrava el conflicto en todo el sistema universitario.
Reclamos sin respuesta
El rector repasó además las gestiones realizadas en los últimos meses: negociaciones con el Ejecutivo, la aprobación de una ley en el Congreso (luego vetada), y presentaciones judiciales que incluso obtuvieron fallos favorables.
Sin embargo, denunció que el Gobierno nacional no dio respuestas concretas ni cumplió con esas resoluciones. “Hicimos todo lo que había que hacer y no hay respuesta”, afirmó.
En ese marco, adelantó que desde el Consejo Interuniversitario Nacional avanzarán con nuevas acciones judiciales y administrativas, aunque remarcó una dificultad clave: la falta de interlocutores claros dentro del Ejecutivo para canalizar el conflicto.
Un debate de fondo
Más allá del reclamo presupuestario, Bartolacci planteó que la discusión es más profunda y tiene que ver con el rol del Estado en la educación y la ciencia.
“Estamos discutiendo con gente que cree que el Estado no tiene que invertir en estos temas”, sostuvo, y comparó la inversión argentina —alrededor del 0,4% del PBI— con la de países desarrollados, que destinan entre el 2% y el 5%.
Posible escalada del conflicto
De no haber respuestas en el corto plazo, el titular de la Universidad Nacional de Rosario advirtió que el conflicto podría escalar hacia una nueva movilización federal en mayo.
“Si no es la ley, si no es el Congreso, tendrá que ser la sociedad la que logre conmover a las autoridades”, expresó, al tiempo que convocó a la ciudadanía a involucrarse en la defensa de la universidad pública.
En una ciudad como Rosario, donde la UNR tiene un fuerte arraigo social y académico, el reclamo resuena con fuerza y vuelve a poner en debate el futuro de uno de los pilares del sistema educativo argentino.
