Entre las víctimas hay un policía y un bombero en el Estado de Texas. En Louisiana, una pareja murió cuando la casa rodante en la que vivían fue arrastrada y destrozada por los vientos, según fuentes policiales

Al menos 11 personas murieron en los últimos días en el sur de Estados Unidos debido a violentos tornados y tormentas que destruyeron casas y privaron de electricidad a miles de hogares. Estas tormentas, acompañadas por fuertes vientos, se desplazaban hacia el norte del país el domingo, según el servicio nacional de meteorología, que emitió alertas en varios Estados.

Entre las víctimas mortales hay un policía y un bombero en el Estado de Texas. En Louisiana, una pareja murió cuando la caravana en la que vivían fue arrastrada y destrozada por los vientos, según fuentes policiales.

En Alabama, tres personas murieron el sábado y la televisión local mostró impresionantes imágenes de casas destrozadas y líneas eléctricas cortadas.

En total, más de 200.000 personas estaban sin electricidad el domingo, fundamentalmente en Carolina del Norte y Alabama, según la prensa.

También cientos de miles de personas se quedaron sin electricidad desde Texas a Ohio, tramos de carreteras fueron cerrados en Oklahoma y Arkansas debido a las inundaciones y centenares de vuelos fueron cancelados en los aeropuertos internacionales de Chicago.

El gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, declaró el estado de emergencia para ayudar a las cuadrillas que trabajan en restaurar la electricidad en el estado.

El sábado en la mañana, un policía y un bombero perdieron la vida y otro bombero resultó herido de gravedad en Lubbock, Texas, después de que un vehículo los arrollara cuando cumplían su deber en el lugar donde hubo un accidente vial a causa del hielo, según las autoridades.

El policía Nicholas Reyna, de 27 años, que tenía un año en el departamento, murió en el lugar. El teniente bombero David Hill, de 39, fue trasladado a un hospital en donde falleció poco después. El bombero Matthew Dawson, de 30 años, fue hospitalizado en estado grave.

El jefe de la policía de Lubbock, Floyd Mitchell, dijo que el sábado fue un «día extremadamente trágico» para la ciudad.

El viernes en la noche, una persona murió en Texas cuando un vehículo cayó en un riachuelo en Dallas durante el paso de una severa tormenta en el área. Las autoridades creen que los relámpagos del viernes causaron los incendios de dos viviendas sin víctimas en las ciudades de Burleson y Mansfield, en el norte de Texas.

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