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Trastornos depresivos: ¿en qué consiste la terapia cognitiva basada en la atención plena?


Se trata de técnicas que permiten focalizar los estados emocionales en el aquí y el ahora para interrumpir la cadena de pensamientos negativos y la rumiación

El siguiente artículo publicado en Mejor con Salud, escrito por Maria Fatima Seppi Vinuales , Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba, profundiza sobre el concepto de terapia cognitiva basada en la atención plena como alternativa para abordar la depresión. Asimismo, detalla las particularidades de ambas propuestas terapéuticas y brinda recomendaciones respecto a cómo es conveniente aplicarla según la situación.

La terapia cognitiva basada en la atención plena (TCAP) es un tipo de psicoterapia aplicada en pacientes con trastornos depresivos. Integra aspectos de la terapia cognitivo-conductual para la depresión con el programa de reducción del estrés basado en la atención plena.

Terapia cognitivo-conductual y mindfulness

En primer lugar, la terapia cognitivo-conductual pertenece a las llamadas «terapias de la segunda ola». Su abordaje se centra en el papel de las cogniciones en la raíz y el mantenimiento de los problemas.

Uno de sus más destacados exponentes, el psiquíatra Aaron T. Beck, explica la depresión desde la llamada «tríada cognitiva». El paciente tiene una visión negativa de sí mismo, de los hechos y del futuro.

Por tanto, los síntomas depresivos serían la consecuencia de patrones de pensamiento negativos. En este sentido, la terapia cognitiva busca intervenir sobre dichos patrones (sesgos cognitivos) para reemplazarlos por otros más saludables y adaptativos.

Entre tanto, las terapias de tercera generación se centran en los aspectos contextuales y en el análisis funcional de la conducta. Es decir, en qué contexto está funcionando dicha conducta, para qué y cómo adaptarla hacia algo más saludable, en lugar de eliminarla.

En dicha clasificación se encuentra el mindfulness. Su creador, Jon Kabat Zinn, la interpreta como atención plena. El momento presente (aquí y ahora) de las experiencias tal y como aparecen, sin juzgarlas.

Aplicaciones de la atención plena o mindfulness

La atención plena o mindfulness se aplica en diferentes situaciones, que no necesariamente están vinculadas con enfermedades. En concreto, resulta útil para problemas de depresión, ansiedad generalizada, fobias, trastornos del comportamiento alimentario, entre otros. Asimismo, se ha determinado que contribuye al tratamiento de las adicciones y las compulsiones.

Su campo de aplicación es bastante amplio, e incluso se sugiere tanto para adultos como para niños. Dado que trabaja con la relajación, la meditación y la respiración consciente, puede contribuir a mejorar el rendimiento, la concentración y la capacidad para afrontar situaciones difíciles.

Entre otras cosas, ayuda a lo siguiente:

  • Tomar distancia de los pensamientos negativos.
  • Enfocarse en la autocompasión.
  • Regular las emociones.
  • Tomar consciencia de los propios pensamientos y sentimientos.
  • Evitar la culpa.
  • Mejorar el estado de ánimo.
  • Fortalecer la autoestima.

¿Cómo funciona la terapia cognitiva basada en la atención plena?

La terapia cognitiva basada en atención plena (TCAP) se desarrolló a partir del programa de reducción de estrés basado en mindfulness (MBSR) de Jon Kabat-Zinn. Es una propuesta de Segal, Williams y Teasdale, orientada en la prevención de recaídas en pacientes con depresión. En concreto, tiene una duración de ocho semanas.

Combina la relajación y la meditación junto con el body scan, una técnica que ayuda a ser más conscientes de las sensaciones corporales. También le concede importancia a la psicoeducación para que las personas tengan herramientas para vincularse de otro modo con sus pensamientos.

De la terapia cognitiva se hace énfasis en la conexión que hay entre los pensamientos y los sentimientos. Para ello, el programa se estructura en dos partes principalmente.

Primera parte
Las primeras cuatro sesiones están orientadas al autoconocimiento y a la conciencia. El ritmo vertiginoso del día hace que muchos no sean conscientes de lo que les sucede, ni el por qué. Los pacientes se introducen en técnicas de relajación y respiración para reconocer cada parte de su cuerpo.

Una vez que se trabajó sobre esto, se da paso a la exploración de los estados de ánimo. Aquí se busca aprender a poner el foco sobre ellos. Esto se acompaña de autorregistros durante el día para identificar los momentos agradables y las sensaciones que los acompañan.

Segunda parte
Las últimas tres sesiones conforman la segunda fase del tratamiento. Una vez que la persona es consciente de sus sentimientos y pensamientos, se le sugiere buscar un afrontamiento positivo.

Esto se consigue mediante la respiración y el diseño de diferentes planes de acción al experimentar el malestar. Así, es posible encontrar caminos alternativos para dejar de perpetuar aquello que le aqueja.

¿Cómo ayuda a los pacientes con depresión?

La terapia cognitiva basada en la atención plena se enfoca en la identificación y el reconocimiento de los pensamientos, en el aquí y en el ahora. Así, y con la práctica de meditación, se puede interrumpir poco a poco la rumiación, que es un aspecto que incide en la depresión.

Asimismo, disminuyen los pensamientos de culpa y autocrítica, ya que el mindfulness trabaja en la suspensión del juzgar. La persona aprende a prestar más atención a sus pensamientos y a identificar sus emociones, lo que le permite reconocer que el pensar y el sentir se retroalimentan mutuamente.

Cabe destacar que, algunas veces, la depresión conlleva a la evitación de determinadas situaciones, sobre todo sociales. Con la TCAP disminuye dicha evitación, ya que aumenta la consciente de lo que se siente y se buscan otras maneras de resolverlo.

Consideraciones a tener en cuenta

La depresión es una de las principales preocupaciones a nivel mundial por sus altas tasas de prevalencia. Su agravante es que hay riesgos de recaídas, incluso al recibir un tratamiento. Por fortuna, el abordaje desde la terapia cognitiva basada en la atención plena (TCAP) ha dado resultados positivos y prometedores.

Al trabajar desde la psicoeducación, la relajación y la consciencia no solo empodera al paciente en torno a su «pensarse y verde a sí mismo», sino que le brinda recursos positivos de afrontamiento. Es un ejercicio metacognitivo eficaz para descentrarse y reducir los pensamientos de rumiación.

En definitiva, la atención plena abre una puerta a pensar sobre lo que sucede en el aquí y en el ahora. Suspende las soluciones rutinarias y automáticas que son las que suelen impedir salir del bucle negativo. El desarrollo de la autoobservación trabaja en esta misma línea, dado que orienta hacia salidas más creativas, adaptativas y menos estereotipadas.