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SanCor transfiere el 90% de sus acciones a Adecoagro


SanCor dio un paso clave en su historia al aprobar en su asamblea de socios una sociedad con Adecoagro, por la que dejará de tener presencia en la elaboración de lácteos en Argentina.

Cuando finalice el proceso iniciado ayer, Sancor Cooperativa contará con un porcentaje de entre el 10 y el 20 por ciento de la elaboradora de lácteos, que supo ser la principal firma del sector en Argentina y tener exportaciones por 300 millones de dólares anuales en el último lustro.

Sin embargo, es de esperar que la dirección de la nueva sociedad quede a cargo de Adecoagro, que será el accionista mayoritario.

Sancor surgió como empresa láctea luego de la unión de cooperativas de tamberos de la zona de Santa Fe y Córdoba con su fundación en la localidad santafecina de Sunchales en 1938.

En 1942 abrió su primera fábrica y en 1943 comenzó a elaborar manteca, el que sería su producto insignia durante muchos años.

Desde sus inicios la firma tuvo un perfil exportador, y en 1960 ya exportaba leche pasteurizada, yogures y postres, especialmente a Brasil, donde en 1986 creó Sancor do Brasil.

En 2005 la empresa comenzó a sentir el peso de las deudas contraídas durante la década anterior producto de la devaluación del peso y comenzaron los problemas financieros.

Al año siguiente estuvo cerca de ser comprada por Adecoagro, que en ese momento tenía como accionista al inversor George Soros, pero por una gestión del entonces presidente Néstor Kirchner logró un acuerdo con el Banco de Desarrollo de Venezuela, que le adelantó cerca de 80 millones de dólares por envíos futuros de leche en polvo, que le permitieron ganar aire financiero y encarar distintos procesos de modernización.

Durante los años siguientes encaró sociedades con firmas como Mead Johnson, por la cual se desprendió de sus fórmulas infantiles como la Sancor Bebe 3.

Sin embargo, en 2015 la empresa volvió a tener dificultades ante el peso creciente de los costos fijos y la caída en el consumo, la producción y las exportaciones de lácteos.

En 2016, ante este escenario, debió desprenderse de la línea de frescos, sus productos más rentables, por 100 millones de dólares a Vicentín.

Sin embargo, la crisis se profundizó durante ese año y el pasado, obligando a la empres a pedir ayuda al Gobierno, que le exigió la presentación de un plan de acción.

Dicho plan incluyó retiros voluntarios y el achique de varias plantas ineficientes, entre otros cuestiones, para poder recibir fondos frescos del Estado por cerca de 500 millones de pesos.

Durante ese proceso inició conversaciones para cerrar una venta de sus bienes industriales con la neozelandesa Fonterra, pero cuando la negociación parecía encaminarse volvió a aparecer un viejo conocido: Adecoagro.

Esa empresa, que ya no cuenta con Soros entre sus accionistas, hizo una oferta más tentadora y avanzó en negociaciones con la firma cooperativa, que hoy recibió el visto bueno para dar los últimos pasos en el proceso.