Política y Economía

Pura incertidumbre: sin fecha para el debate sobre proyecto para posponer las Paso


El tiempo corre y todavía no se sabe cuándo será el puntapié inicial para el diálogo en el plenario de comisiones en la Cámara de Diputados

El plazo para imponer cambios por ley al cronograma electoral está pronto a agotarse y el misterio se adueñó de la Cámara de Diputados porque todavía no hay una fecha para el inicio del debate.

Luego de haberle puesto el cuerpo y negociado personalmente para postergar las Paso y las elecciones generales, logrando que hasta Juntos por el Cambio diera el visto bueno al borrador con las fechas tentativas, el ministro Eduardo «Wado» de Pedro dejó trascender a través de su entorno que no irá a un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados que se presumía que iba a convocarse este viernes, y en el cual iban a ponerse bajo tratamiento las iniciativas de reforma electoral.

Pero no sólo eso: tampoco enviará un proyecto propio del Poder Ejecutivo y delegará esa tarea en los bloques legislativos del oficialismo y de la oposición.

Esta enigmática recalibración de la estrategia de la cartera de Interior provocó el desconcierto absoluto entre los bloques, especialmente de la oposición, que esperaban que el Gobierno estuviera a la vanguardia del tema.

Sin embargo, la estrategia empieza a revelarse. Este jueves el diputado Pablo Ansaloni, del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, presentó un proyecto cuyo contenido va muy en línea con el borrador de De Pedro. Por caso, mantiene el corrimiento de las fechas de los comicios: 12 de septiembre para las Paso, y 14 de noviembre para las elecciones generales.

¿Por qué el Gobierno decidió «correrse» del debate? La respuesta es que nunca se corrió. Se trata de un juego de apariencias engañosas. En realidad, el Ministerio de Interior sigue muy involucrado en el tema y monitorea día a día las negociaciones. Pero lo que cambió es el modus operandi, que no es novedoso.

Ya es habitual que el oficialismo, con Sergio Massa a la cabeza, cuya habilidad para mover influencias y contactos políticos está más que probada, apele a legisladores de fuerzas aliadas para que presenten proyectos cuya aprobación le interesa al Frente de Todos. Una suerte de tercerización de la política parlamentaria, sin mostrar las cartas.

De esta forma, el oficialismo disfraza sus ambiciones y logra teñir al debate de una supuesta tónica de transversalidad política, lo cual le sirve para darle mayor legitimidad a la reforma electoral, en caso de que la concrete.

«Desde el Ministerio del Interior, se insiste en que es el Congreso de la Nación es el ámbito donde se deberá dar el debate en torno a los tres proyectos», explican.

En este contexto, lo más probable es que el presidente de la comisión de Asuntos Constituciones, Hernán Pérez Araujo (Frente de Todos) convoque a un plenario en conjunto con la comisión de Legislación General para la semana que viene.

A la propuesta de Ansaloni se suman otras dos iniciativas preexistentes: la presentada en octubre pasado por los diputados de Evolución UCR Carla Carrizo y Emiliano Yacobitti, y la propuesta para suprimir las Paso de los gobernadores, que en su momento había sido instrumentada por el tucumano Pablo Yedlin.

Más allá de las apariencias, el único proyecto con chances reales de tratarse de los presentados es el de Ansaloni, quien pertenece al bloque «muletto» del oficialismo, pese a haber sido parte en el pasado de Cambiemos.

El inconveniente con la iniciativa de los dos diputados radicales es que ellos proponen una separación entre una elección y otra de 45 días, y no de 60 días como exige la Cámara Nacional Electoral (CNE), ya que no alcanzaría con un mes y medio para completar el escrutinio definitivo.

«El único interés del Ejecutivo en el tema siempre fue el sanitario. Separar las elecciones lo más posible del invierno como recomendaron los sanitaristas y ganar el máximo de tiempo posible para vacunar más argentinos y argentinas», señalaron a NA fuentes del Ministerio de Interior.

El objetivo es claro: correr las fechas del cronograma electoral. Pero hay un obstáculo insoslayable, que tiene que ver con que el plazo máximo para tener aprobado el proyecto en ambas cámaras es el 10 de marzo. Fuentes parlamentarias del oficialismo consultadas por Noticias Argentinas especulan con que ese plazo podría extenderse un poco más y así tener margen para aprobar la iniciativa en ambas cámaras.

El tiempo sigue corriendo y todavía no hay fecha concreta para el puntapié inicial del debate en el plenario de comisiones.