Las manchas rojas en los ojos suelen alertar a muchas personas. Las causas, los síntomas y qué debemos tener en cuenta

Los ojos rojos causan gran preocupación y mucho. Sin embargo, en la mayoría de los casos tienen que ver con procesos benignos que no ponen en riesgo la salud.

Las manchas rojas también son conocidas como derrame ocular, hemorragia subconjuntival o hiposfagma y se generan cuando se rompen algunos capilares o vasos sanguíneos en una zona del ojo llamada conjuntiva.

Tienen ese aspecto porque la sangre queda alojada entre dos zonas de la conjuntiva: la esclerótica y la bulbar. Pese a que su aspecto ciertamente puede causar impresión, lo más habitual es que no representen un problema serio de salud.

Por lo general, las manchas rojas en los ojos aparecen sin que haya existido ningún golpe o lesión. En casi todos los casos, las personas se dan cuenta de que las tienen cuando se miran al espejo, ya que muy rara vez ocasionan dolor o generan visión borrosa.

Las manchas rojas en los ojos

Las manchas rojas en los ojos son sangrados que aparecen en la parte blanca del ojo. Tienen un color brillante y se aprecian a simple vista. Como ya se anotó, corresponden a la rotura de vasos o capilares. La sangre no sale al exterior pues se queda alojada entre dos áreas de la conjuntiva.

Aunque este síntoma causa alarma por su aspecto, en principio, no es señal de algo grave. Casi siempre se trata de lesiones temporales, que en la mayoría de los casos no tardan más de una semana en desaparecer. No deben ser motivo de consulta al especialista, a menos que se presenten con mucha frecuencia.

Lo más habitual es que las manchas rojas en los ojos no vayan acompañadas de ningún otro síntoma. Solo ameritan una consulta al oftalmólogo si hay señales de sangrado externo, rastros de sangre en el iris, dolor constante, visión borrosa, sensibilidad a la luz o aparición de una protuberancia en el ojo. En esos casos, puede tratarse de un derrame corneal y requiere atención inmediata.

La conjuntiva

Para entender mejor este síntoma, es necesario que conozcamos algunos detalles acerca de la conjuntiva. Esta es una membrana muy fina, elástica y transparente, que recubre la parte blanca del ojo, llamada esclerótica o esclera. También recubre la cara interna de los párpados.

La conjuntiva cumple un importante papel en la defensa y la protección de los ojos. En términos generales, constituye una barrera de protección frente a posibles infecciones. Así mismo, la conjuntiva es fundamental para proporcionar la lubricación que requiere la córnea.

En la conjuntiva hay una gran cantidad de vasos sanguíneos. Estos pueden romperse eventualmente y causar una pequeña hemorragia que se filtra hacia la parte blanca del ojo o esclera. Cuando la cantidad de sangre alcanza cierto volumen, aparecen las manchas rojas en los ojos.

¿Por qué se producen manchas rojas en los ojos?

Las hemorragias oculares aparecen por muy diversos motivos. En la mayoría de los casos, se deben a una o varias de las siguientes causas:
Aumentos bruscos de la presión sanguínea: estos se producen cuando hay estornudos o una tos muy fuerte que llevan a la ruptura de los capilares.

Traumatismos en el ojo: a veces, un pequeño golpe, o simplemente el hecho de frotarse enérgicamente los ojos, hace que se produzcan pequeños derrames de sangre en esta zona.

Algunos medicamentos: algunos medicamentos hacen que se altere la coagulación sanguínea e inciden para que aparezcan las manchas rojas en los ojos.

Enfermedades concomitantes: solo en una minoría de casos, este tipo de hemorragias se ocasionan por hipertensión arterial o por diabetes mellitus.

Es altamente improbable que una hemorragia subconjuntival llegue a comprometer la salud visual o sea síntoma de una enfermedad grave. Casi siempre, la esclerótica misma reabsorbe la sangre en un lapso que no supera los 10 días. Por lo mismo, no hay tratamientos estandarizados para abordar esta condición.

Otros datos a tener en cuenta

Por lo general, las manchas rojas en los ojos tienen un color muy rojo y brillante en un comienzo. Con el paso de los días, el tono se va oscureciendo e intensificando. Después, poco a poco, comienzan a desvanecerse, hasta que desaparecen por completo.

Es normal que el ojo presente una coloración amarillenta al final de ese proceso. Lo más recomendable durante ese lapso de tiempo es no dormir apoyado en la zona izquierda del cuerpo y evitar el consumo de tabaco y de alcohol. En ningún caso la persona debe automedicarse.

Tampoco es aconsejable frotarse los ojos durante este proceso, ya que esto podría incrementar el sangrado. Si lo que produjo esta lesión benigna fue un golpe, es necesario visitar al médico para que determine su alcance y sus consecuencias

Con información de MejorConSalud

Comentarios