Por José Odisio - CLG
Por José Odisio
Newell’s clasificó a playoffs. Si bien las matemáticas aún no le otorgan el pase oficial, es imposible que eso no suceda ya que la diferencia de gol que tiene con San Lorenzo es enorme, indescontable.
Y en medio de este logro, que hasta ahora nunca había sucedido, empiezan los análisis periodísticos y tribuneros. Y ahí la memoria de muchos parece olvidada, porque las críticas al equipo son mayores de las esperadas, incluso a los planteos de Kudelka, que hoy debería estar más cerca de la estatua en su honor que de un enojo porque el equipo «no juega bien».
El buen momento numérico de la Lepra, invicto en el Coloso y con apenas tres derrotas en los últimos 20 partidos, no parece ir de la mano de las críticas al funcionamiento del equipo o hacia algunos jugadores. Obviamente el Newell’s de Frank nunca jugará parecido al del Tata. Ni al del Piojo Yudica. Pero en números no es tan distinto. Porque al asumir Kudelka, Newell’s estaba en descenso directo junto a Aldosivi y Estudiantes de Río IV. Y a estos equipos les sacó veinte puntos. Y lo más importante, llegó a la orilla sin sufrir, cuando en algún momento el propio Kudelka reconoció estar «en el fondo del mar».
Cuestionar no está mal. Muchas veces sirve para corregir y mejorar. Pero no hay que perder de vista los contextos y la historia reciente. Y este Newell’s está por encima de la expectativa que podía tener el hincha más optimista allá por el mes de abril. Eso es gracias a Kudelka y este grupo de jugadores, los mismos que ahora son cuestionados porque el equipo «no juega bien». Parece mucho no?
