La caída del petróleo tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán abrió expectativas sobre una reducción en los surtidores. Especialistas explican por qué el impacto no será inmediato
La reciente caída del precio internacional del petróleo volvió a instalar una pregunta entre los consumidores argentinos: ¿puede bajar la nafta? Según especialistas del sector energético, la posibilidad existe, aunque el impacto en los surtidores no sería inmediato y podría demorarse alrededor de dos meses.
El escenario cambió luego del acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a las tensiones en Medio Oriente, lo que provocó una fuerte baja del barril de petróleo Brent, referencia para el mercado argentino, que regresó a valores cercanos a los 80 dólares.
Sin embargo, el profesor de Política Energética José Stella explicó que las petroleras todavía deben absorber parte del incremento que no trasladaron completamente a los consumidores durante la última crisis internacional.
Por qué la baja no llegará de inmediato
Según detalló el especialista, cuando el conflicto en Medio Oriente disparó el precio del crudo desde unos 70 dólares hasta picos de 126 dólares por barril, las compañías aplicaron aumentos parciales para amortiguar el impacto.
«Si se hubiera trasladado toda la suba del petróleo, los combustibles deberían haber aumentado entre un 36 y un 37 por ciento. Sin embargo, el ajuste fue cercano al 25 por ciento», señaló en declaraciones a Cadena 3 Rosario.
Esa diferencia es la que ahora las empresas buscarían recuperar antes de trasladar una eventual reducción al precio final de la nafta y el gasoil.
Por ese motivo, aunque el petróleo ya retrocedió significativamente, los surtidores seguirían sin cambios durante las próximas semanas.
Cuándo podrían bajar los combustibles
Stella estimó que, si el barril continúa estabilizado entre los 75 y los 80 dólares o incluso registra nuevas bajas, las petroleras podrían completar la recuperación de ese margen pendiente en aproximadamente 60 días.
Recién entonces podrían comenzar a evaluarse reducciones en los precios al público.
«La diferencia no se va a trasladar directamente al consumidor de forma inmediata», aclaró el especialista.
El impacto en Vaca Muerta
El análisis también abre otro interrogante: qué sucede con la producción petrolera argentina cuando el precio internacional baja.
Stella explicó que el petróleo se comercializa como un commodity global y que, aunque Argentina produzca crudo, los valores locales siguen las referencias internacionales, del mismo modo que ocurre con otros productos exportables.
Además, advirtió que una caída demasiado pronunciada podría afectar proyectos de inversión en Vaca Muerta.
Según indicó, muchos desarrollos de explotación no convencional requieren un barril cercano a los 65 dólares para mantener niveles adecuados de rentabilidad. Si el precio perforara ese piso, algunas empresas podrían revisar sus planes de expansión.
No obstante, el especialista consideró poco probable una baja tan fuerte en el corto plazo debido a que gran parte de la infraestructura energética de Medio Oriente deberá ser reconstruida tras el conflicto.
Por eso, estimó que el petróleo podría mantenerse durante los próximos meses en una franja de entre 75 y 80 dólares, un nivel que permitiría cierta estabilidad para el mercado energético internacional y local.
