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Más de 70 muertos en Sudáfrica tras la ola de protestas por el encarcelamiento de Zuma


Continúan los saqueos y aumentan las muertes, en su mayoría, producto de caóticas estampidas. El actual presidente anunció el envío de 2.500 soldados para auxiliar a una policía desbordada por los disturbios y para "restaurar el orden"

Al menos 72 personas murieron y más de 1.200 fueron detenidas en Sudáfrica en cinco días de violentos disturbios que estallaron tras el encarcelamiento del ex presidente Jacob Zuma, y el Ejército desplegó cientos de soldados en zonas desfavorecidas de las dos provincias donde se originaron las protestas, informaron hoy autoridades.

Muchas de las muertes ocurrieron en caóticas estampidas mientras decenas de personas saqueaban comercios de comida, electrodomésticos y ropa en las provincias de Gauteng, donde quedan Pretoria y Johannesburgo, capitales administrativas y económicas del país, respectivamente, y de KwaZulu-Natal, dijeron las autoridades.

Los primeros hechos de violencia esporádicos ocurrieron luego de que Zuma, que es de KwaZulu-Natal, comenzó a cumplir una condena de 15 meses de prisión por haber desacatado una orden de la Justicia de testificar en el marco de una investigación estatal de presuntos hecho de corrupción mientras fue presidente, entre 2009 y 2018.

Las protestas iniciales, la noche del jueves pasado, escalaron luego hasta convertirse en una ola de saqueos masivos y vandalismo en zonas desfavorecidas reservadas a personas negras, llamados townships en el inglés local, aunque por ahora no se han propagado a las siete demás provincias. donde la policía está en alerta máxima.

El presidente Cyril Ramaphosa, en un discurso a la nación, anunció anoche el envío de 2.500 soldados para auxiliar a una policía desbordada por los disturbios y para «restaurar el orden» en las dos provincias.

«Ningún descontento o circunstancias personales de nuestro pueblo dan el derecho a nadie a saquear, vandalizar y hacer lo que quieran e incumplir la ley», afirmó hoy el ministro de Seguridad, Bheki Cele, en una rueda de prensa en la que informó el arresto de 1.234 personas en todo el país, reprodujo la agencia de noticias AFP.

Cele, quien es objeto de duras críticas por la incapacidad de las fuerzas de seguridad de prever y manejar la ola de vandalismo, advirtió que los afectados por los incidentes no deben tomar ahora la justicia por su mano.

Mientras tanto, el balance de víctimas fatales continúa aumentando.

Diecinueve personas ya murieron en Guateng, incluyendo diez anoche en una estampida, dijo hoy el primer ministro.

«La policía descubrió diez cuerpos el lunes por la noche. Estas personas murieron en una estampida», dijo a periodistas el premier David Makhura, antes de explicar que el número total de víctimas fatales en la provincia de Gauteng se eleva a 19.

Otras 26 personas murieron en la provincia oriental de Kwazulu-Natal, informó más temprano el jefe de Gobierno provincial, el premier Sihle Zikalala.

A ellas se añaden seis de zonas cercanas a Johannesburgo, informó anoche Ramaphosa.

Los primeros incidentes, con rutas bloqueadas y camiones incendiados, se produjeron el viernes, al día siguiente del encarcelamiento de Zuma, de 79 años.

Los hechos de violencia se propagaron luego durante el fin de semana en los suburbios de Johannesburgo.

Los incidentes continuaron anoche, especialmente en Soweto, inmenso township (áreas desfavorecidas reservadas a personas «no blancas») al oeste de Johannesburgo.

Cele aseguró que la policía garantizaría que la situación «no se deteriore aún más», aunque mientras tanto continuaban los saqueos de tiendas en Johannesburgo y Pietermaritzburgo, la capital de la provincia de Kwazulu-Natal.

Hoy temprano, decenas de mujeres -algunas vistiendo saltos de cama-, hombres y niños irrumpieron en las cámaras frigoríficas de la carnicería Roots en la plaza Diepkloof de Soweto y salieron de ellas con pesadas cajas de carne congelada sobre sus hombros o cabezas.

Un único custodio privado permaneció en el lugar mientras intentaba comunicarse por teléfono, presuntamente para pedir refuerzos.

La policía recién llegó unas tres horas más tarde y disparó balas de goma.

Zuma fue condenado por desacato a la Justicia a fines de junio por el Tribunal Constitucional.

Ayer, este tribunal celebró una audiencia de diez horas de duración en la que los abogados de Zuma pidieron que se revea la sentencia.

La corte se reservó su respuesta para una fecha posterior no precisada.

Los disturbios se producen, además, en el peor momento de una agresiva tercera ola de casos de Covid-19 en el país, que es el más golpeado por la pandemia de toda África, con unos 2,2 millones de contagios y unas 64.000 muertes.

Al anunciar el despliegue de militares, el presidente Ramaphosa dijo anoche que era de «vital importancia que restauremos la calma y estabilidad sin demoras en todas partes de país».

«La senda de la violencia, los saqueos y anarquía solo lleva a más violencia y devastación», advirtió.

«Lo que estamos viendo ahora son oportunistas actos de criminalidad, con grupos de personas instigando al caos meramente para encubrir saqueos y robos», agregó.

«No hay agravio ni ninguna razón política que puedan justificar la violencia y destrucción», dijo, cuando su predecesor Zuma pasaba su sexta noche tras las rejas.