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La titular de Cascos Blancos destacó la coordinación para la asistencia humanitaria en Haití


"Hay mucha coordinación con la asistencia humanitaria internacional pero los que toman las decisiones son las autoridades de Haití, con sus propios criterios y, a pesar de los conflictos que afectan al país, ellos están pudiendo decidir lo que pasa", dijo desde Corail, Haití

La presidenta de la Comisión de Cascos Blancos Marina Cardelli destacó «el buen funcionamiento de las herramientas de coordinación» en la asistencia humanitaria internacional en este país centroamericano, cuyas autoridades locales «son las que toman las decisiones» sobre la asistencia a las víctimas del terremoto, a pesar de los «problemas de seguridad» que vive la isla.

«Hay mucha coordinación con la asistencia humanitaria internacional pero los que toman las decisiones son las autoridades de Haití, con sus propios criterios y, a pesar de los conflictos que afectan al país, ellos están pudiendo decidir lo que pasa», dijo desde Corail, Haití. donde desde el pasado lunes funciona un hospital modular de campaña de la organización Cascos Blancos.

«Hay muchos problemas pero las herramientas de coordinación están funcionado bien y como debe ser, porque la asistencia humanitaria internacional tiene que hacer su aporte respetando el proceso que está viviendo el país: mientas más respetemos la soberanía y más prontamente demos la asistencia que vinimos a brindar y nos vayamos, es el mejor modo en que Haití va a encarar los procesos que requiere emprender», dijo.

La funcionaria se refirió así a las convulsiones internas que se profundizaron en Haití tras el asesinato de su presidente, Jovenel Moïse, el pasado 7 de julio y tras lo cual se había convocado a elecciones para el próximo 26 de septiembre, las que ahora resultaron aplazadas hasta el 7 de noviembre por el terremoto.

«Es un país que ha sufrido mucho, y muchas crisis a la vez: los desastres socionaturales sistemáticos, el conflicto social y político, y una situación de mucha necesidad alimentaria y pobreza. Es una situación muy difícil y por eso una parte importante de la comunidad internacional está hoy brindando la ayuda que pueda», agregó.

Integrada por 25 voluntarias y voluntarios, la misión de Cascos Blancos en Haití había partido el sábado 21 de agosto en un Hércules de la Fuerza Aérea y el lunes siguiente ya comenzó a brindar atención médica en la comuna de Corail (30 mil habitantes), en el departamento de Grand’Anse, en Haití, donde emplazó un Hospital con nivel de atención tipo 1 para aumentar la capacidad sanitaria local que se vio gravemente afectada tras el devastador terremoto.

«Corail es una ciudad cercana al epicentro cuyo único hospital, el Néstor Kirchner construido por Unasur en 2013, fue muy afectado por el terremoto, por lo cual hoy está pudiendo brindar asisten en menos de 40% de su capacidad habitual», explicó

«Es esa capacidad que con nuestro hospital de campaña tipo 1 vinimos a ampliar, y las autoridades nos pusieron todo a disposición para garantizar la atención», completó.

Como «somos el único lugar al que se pueda acudir» en la localidad y la misión llegará a su fin después de 20 días de permanencia, «estamos tratando de coordinar con otras ciudades para que cuando nos vayamos haya relevos» consecutivos, «hasta que el hospital Néstor Kirchner pueda reconstruirse».

La funcionaria explicó que el hospital de campaña asistido por 8 médicos brinda «atención de primeros auxilios, clínica médica general, obstetricia, pediatría y traumatología».

La unidad sanitaria tiene sectores de recepción, triage, sala de espera, consultorios e internación y cuenta con equipos de monitoreo multiparamétrico y ecógrafos, entre otros.

Como en la localidad de Corail el terremoto afectó «al 60% de su población» y «muchas estructuras colapsaron», el hospital de campaña está atendiendo «demanda insatisfecha» por lesiones traumatológicas no urgentes vinculadas con el sismo, sino también «de enfermedades crónicas» o controles.

«La obstetra está viendo embarazadas que capaz es la primera vez que se hace un control médico, la medicina general están afectaciones vinculados con la desnutrición, problemas de vista, gastrointestinales, y otros», dijo.

La funcionaria contó que la delegación argentina llegó también con «una donación de frazadas y una donación de pastillas potabilizadores para 8 millones de litros de agua».

En el caso de Corail, a una semana del terremoto la rutina de la población no registraba mayores cambios porque «al ser una de las regiones más aisladas y de mayor pobreza, no hay tanto funcionamiento económico», teniendo en cuenta que «un porcentaje importante de su población no tiene trabajo o se dedica a la agricultura familiar».

Inaugurado en 2013, el hospital Néstor Kirchner al que este centro sanitario de campaña vino a complementar, fue la primera obra física financiada por Unasur y reconstruido y ampliado con la cooperación cubana y venezolana.

El hospital, que depende el ministerio de Salud Pública y de la Población de Haití, beneficia a una población estimada en 150 mil habitantes y formó parte, junto a otros 23 hospitales, del programa de reconstrucción y fortalecimiento del sistema de salud pública de ese país tras el terremoto de 2010.

Cascos Blancos es el órgano del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina encargado de diseñar y ejecutar la asistencia humanitaria internacional.

Desde su creación en 1994, ha participado en numerosas misiones de asistencia humanitaria internacional, con un fuerte enfoque regional, y en campañas nacionales junto a otros organismos federales, provinciales y municipales.