Según un estudio, está confirmada la relación de la desmejora en la salud con las personas que viven en comunidades de bajos ingresosContador

Investigadores de la Universidad de Oregon, Estados Unidos, sostienen que la pobreza también compromete la salud, no sólo por limitar el acceso de las personas a alimentos saludables, entornos y condiciones libres de estrés, sino también al crear un acceso desigual a los microorganismos beneficiosos, según publicaron en la revista ‘PLOS Biology’.

Las personas que viven en comunidades de bajos ingresos carecen de muchos de los factores que ayudan a promover microbiomas saludables, como el acceso a alimentos frescos, aire y agua limpios, atención pre y postnatal adecuada y ambientes interiores saludables. A su vez, relacionan la baja diversidad microbiana con la mala salud, incluida la obesidad y los problemas metabólicos asociados y múltiples trastornos psiquiátricos y de salud mental.

Estos problemas pueden afectar desproporcionadamente a las personas más pobres y agravar las disparidades de salud existentes.

La investigadora Suzanne Ishaq y sus colegas de la Universidad de Oregon describieron los esfuerzos para abordar estas disparidades al impulsar la salud microbiana. La baja por maternidad y la atención prenatal adecuadas, por ejemplo, ayudarán a garantizar que los bebés reciban una comunidad beneficiosa de microorganismos de sus madres durante el parto, y que la comunidad se alimente a través de la lactancia materna.

Eliminar las carencias alimentarias y mejorar el acceso a almuerzos escolares saludables ayudará a proporcionar la dieta rica en fibra necesaria para mantener diversos microbios, señalan. Y los cambios en la zonificación y el desarrollo del vecindario pueden reducir la abundancia y la transmisión de microbios potencialmente peligrosos que prosperan en áreas industriales con espacios verdes inadecuados y edificios poco higiénicos y mal mantenidos.

Los microorganismos juegan un papel tan integral en nuestra salud y bienestar, argumentaron los autores, que el acceso a ellos es un derecho humano. Como resultado, aseguraron que los gobiernos tienen la obligación de eliminar las barreras sociales que impiden que las personas mantengan una comunidad microbiana saludable como un tema de equidad social.

«Parece una exageración pensar que los microbios están involucrados en la equidad social, apunta Ishaq, hasta que te das cuenta de que tantos problemas de equidad social afectan de alguna manera tu exposición a los microorganismos y tu capacidad para reclutar y mantener una comunidad microbiana beneficiosa», remarcó.

Con información de Europa Press

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