Para algunos es una cuestión de estética y para otros una alteración en la calidad de vida. Mirá las causas y cuándo debe ser una preocupación

Por Leonardo Biolatto (www.mejorconsalud.com)

Hinchazón abdominal, distensión de abdomen o hinchazón de vientre son términos que se utilizan indistintamente. Sin embargo, no puede decirse que signifiquen exactamente lo mismo.

La medicina distingue entre la hinchazón y la distensión. La primera es la sensación que tiene la persona, es el sentimiento subjetivo. Por otro lado, la distensión abdominal es la percepción objetiva del aumento del tamaño del abdomen que se puede constatar en un examen físico.

Hay que aclarar que no es obesidad a lo que nos referimos, ni acumulación de tejido adiposo en el vientre. La hinchazón abdominal afecta a personas con sobrepeso y a personas delgadas por igual.

La hinchazón abdominal es muy frecuente. De acuerdo a los estudios que se han realizado, se calcula que hasta un tercio de la población ha tenido o tiene el síntoma. Las más afectadas son las mujeres, en mayor medida que los varones.

Las personas no se mueren específicamente por padecer este síntoma, pero se afecta la calidad de vida de manera notoria. Más de la mitad de quienes lo padecen alteran su rutina a causa del problema abdominal.

Ahora bien, ¿cuándo preocuparme? Hay tantas interpretaciones de la gravedad de la hinchazón abdominal como personas que la padecen. Para algunos es algo pasajero sin importancia y para otros es una complicación diaria. En el siguiente espacio lo abordamos en detalle.

Causas de hinchazón abdominal

Posiblemente, la causa más frecuente de hinchazón abdominal sea la comida abundante y en exceso. Es una causa benigna y pasajera, sin mayores complicaciones. Pero también hay otras causas de distinta gravedad:

Flatulencias: por la acumulación de gases intestinales con dificultad para expulsarlos.

Síndrome del colon irritable: quienes padecen esta patología sufren un enlentecimiento del tránsito intestinal.

Líquido en la cavidad abdominal: esta es una causa que reviste gravedad y que debe ser investigada de inmediato.

Embarazo: durante la gestación se puede enlentecer el tránsito intestinal así como aumentar la producción de gases.

Síndrome premenstrual: esto denomina un conjunto de signos y síntomas que algunas mujeres padecen previo a la menstruación. Entre los síntomas está la hinchazón abdominal. No es un cuadro clínico grave, pero sí muy molesto.

Intolerancia a la lactosa: al verse imposibilitado el intestino de digerir la lactosa, el resultado final es el aumento de la fermentación en el tubo digestivo.

¿Cuándo preocuparse?

La hinchazón abdominal casi siempre revela un proceso benigno. Dura unas pocas horas y se soluciona sin que la persona tenga que hacer nada en particular. Pero hay algunos casos que esconden un proceso más grave.

Una de las medidas para preocuparse es la persistencia de la hinchazón. En los casos benignos no debería superar las veinticuatro horas. En los casos de peligro de vida, la persistencia va en aumento de intensidad. Y en los padecimientos crónicos, como la dispepsia, se toma como medida límite las doce semanas.

Estas doce semanas se aplican también a padecimientos como la enfermedad celíaca o los síndromes de malabsorción. Por supuesto, estos cuadros se acompañan de diarrea y cambios digestivos mayores.

Las gastroenteritis también tienen síntomas acompañantes que van en paralelo a la distensión del vientre. Puede haber diarrea, vómitos y hasta fiebre.

Es de preocuparse si se asocia un dolor intenso. Allí se hace necesario descartar cirrosis, neoplasias, coágulos y trombos. Los antecedentes y la presencia de factores de riesgo pueden orientar al profesional en la búsqueda del diagnóstico.

Cómo reducir la hinchazón abdominal

Debido a que sabemos que la causa principal de hinchazón abdominal es la alimentación excesiva, copiosa o mal realizada, hay ciertas medidas que pueden tomarse para reducirla. Entre estas medidas tenemos:

Aumentar la fibra en la dieta: las frutas y las verduras mejoran el tránsito intestinal por su componente de fibra. En casos donde la constipación es la causante de la hinchazón abdominal, se debería aumentar este consumo.

Realizar actividad física: la práctica deportiva mejora el peristaltismo y ayuda con la eliminación de gases.

Hidratación: el consumo del agua suficiente que requiere el organismo diariamente mantiene la hidratación de las mucosas intestinales. Es importante que se trate de agua sin gas.

Evitar el chicle: el movimiento de masticación excesivo necesario para un chicle puede incorporar gases al tracto digestivo.

Comer sin prisa: las comidas copiosas que se ingieren rápidamente también alteran el movimiento del tubo digestivo. Se recomienda comer despacio, masticando bien cada bocado

Es importante consultar con un profesional si surgen dudas sobre las características de la hinchazón abdominal. No deberíamos dar por sobreentendido de que se trata de algo habitual o normal.

Si tienes dudas porque te parece que el síntoma dura más de lo esperado o se acompaña de otros signos, arregla una cita con un profesional. Mientras tanto puedes aplicar las medidas dietéticas que te sugerimos para ayudar a disminuir la sensación.

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