Desde la universidad advirtieron una “asfixia presupuestaria” y alertaron por el impacto en investigación, becas y funcionamiento. Denuncian incumplimiento de la ley de financiamiento universitario
Un informe de la Universidad Nacional del Litoral encendió nuevas alarmas sobre la crisis del sistema universitario: los salarios docentes necesitan un aumento del 55,5% para recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación.
La advertencia fue realizada por Liliana Dillon, decana de la Facultad de Ciencias Económicas, quien describió un escenario de “asfixia presupuestaria” que afecta de manera directa a las casas de altos estudios.
Según el informe técnico elaborado por la facultad, la inflación generó una fuerte erosión en los ingresos del sector docente, al punto de requerir un incremento superior al 55% para recomponer los salarios reales.
La situación es especialmente crítica en los cargos iniciales: en febrero de 2026, un docente que recién comienza (JTP con dedicación simple) percibió un salario de bolsillo cercano a los $202.000.
Además, el 60% de la planta docente de la UNL cuenta con dedicación simple, lo que profundiza el impacto de la pérdida salarial.
Riesgo para la universidad pública
Dillon advirtió que el problema no se limita a los ingresos, sino que compromete el funcionamiento integral del sistema universitario. “Esta asfixia financiera no solo afecta el mantenimiento edilicio, sino que pone en riesgo programas de extensión y becas”, señaló.
En ese sentido, detalló que los gastos en infraestructura sufrieron una caída del 85%, lo que agrava el deterioro de las condiciones de funcionamiento.
También alertó sobre una “desarticulación sin precedentes” de los equipos de investigación y docencia, producto de la falta de recursos y del éxodo de profesionales hacia el sector privado o trabajos mejor remunerados.
Un daño estructural a largo plazo
La funcionaria remarcó que la crisis actual puede tener consecuencias duraderas: la paralización de investigaciones científicas podría demorar entre 8 y 12 años en revertirse.
Además, cuestionó el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario por parte del Gobierno nacional y la falta de convocatoria a paritarias.
“Esta situación compromete el futuro del desarrollo nacional”, advirtió Dillon, quien insistió en la necesidad de diálogo y de una recomposición urgente de los recursos para sostener el sistema universitario público.
El escenario se da en la antesala de una nueva Marcha Federal Universitaria, donde el sector volverá a reclamar por presupuesto, salarios y condiciones de funcionamiento.
