Policiales

Crimen en Villa Amelia: descubrieron tres tiros en la cabeza del esposo de la víctima y cambia la investigación


El hombre permanece internado en grave estado en Rosario y la fiscalía ahora investiga un ataque perpetrado por un tercero. La hipótesis inicial de femicidio quedó descartada

La investigación por el incendio fatal ocurrido el viernes pasado en una vivienda de Villa Amelia dio un giro inesperado luego de que se confirmara que Omar Gamarra, el esposo de la mujer asesinada, presentaba tres heridas de arma de fuego en la cabeza. El hombre, de 70 años, permanece internado en estado crítico en el Hospital Provincial de Rosario.

A partir de este nuevo elemento, la fiscal Noelia Navone modificó el rumbo de la causa y descartó la hipótesis inicial de femicidio seguido de intento de suicidio. Ahora, la principal línea investigativa apunta a la participación de una tercera persona en el brutal ataque.

La víctima fatal fue identificada como María Esther Ramírez, de 65 años. La autopsia determinó que murió producto de un disparo en el pecho y no por el incendio registrado en la vivienda ubicada en Larrea al 200, en la localidad situada a unos 30 kilómetros al sur de Rosario.

Según informó el Ministerio Público de la Acusación, en la escena del hecho se hallaron doce vainas servidas calibre 22 corto, aunque hasta el momento no apareció el arma utilizada. Además, los investigadores constataron que la mujer había sido rociada con alcohol etílico antes de que se iniciara el fuego.

El caso salió a la luz el viernes por la tarde, cuando bomberos y efectivos policiales acudieron al domicilio para sofocar las llamas. Una hija de la pareja alertó que sus padres estaban dentro de la vivienda. Tras apagar el incendio, encontraron a Gamarra herido y a Ramírez sin vida.

En las primeras horas se sospechó de un accidente doméstico o una explosión, pero el hallazgo del disparo en el cuerpo de la mujer y luego las heridas de bala en el cráneo del hombre cambiaron por completo el escenario judicial.

La fiscalía ordenó múltiples medidas para avanzar en el esclarecimiento del crimen, entre ellas peritajes balísticos, secuestro de teléfonos celulares, reconstrucción del hecho y rastrillajes en campos cercanos a la vivienda en busca del arma utilizada.

Mientras tanto, vecinos de Villa Amelia señalaron que Gamarra atravesaba problemas de salud y tenía dificultades para movilizarse, mientras que María Esther llevaba una vida activa en la localidad y era conocida por sus recorridas diarias por el pueblo.