Política y Economía

Gómez Alcorta, sobre el Plan contra Violencias: «Los gobiernos tendrán que fijar un piso»


La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad destacó la importancia del plan anunciado el viernes por el presidente Alberto Fernández

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, destacó este sábado que «lo importante» que tiene el Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Motivos de Género 2020-2022 presentado el viernes por el presidente Alberto Fernández «es que obligará a los gobiernos sucesivos a fijar un piso» en relación a esta problemática.

«Este es nuestro Plan. Es hacia dónde vamos. Será nuestra hoja de ruta, no lo hicimos solas. A partir de ahora, los sucesivos gobiernos van a tener que fijar un piso a la hora de atender las cuestiones de violencia de género», destacó Gómez Alcorta en declaraciones a la radio AM750.

La ministra dijo que «la cosa más emotiva fueron los mensajes de algunas personas que sufrieron violencia de género y que consideran reparador que un Presidente diga que no se pueden tolerar más estas cosas». En ese sentido, la funcionaria afirmó que se trata de «la reparación de la decisión política de hacer una inversión, porque es un presupuesto significativo en un contexto de Argentina en en el que estamos».

«El Plan le da un contexto que no era solo crear el Ministerio, sino poner la cuestión de las violencias en el centro de la agenda. Quiero pensar que estamos marcando una línea de que acá para abajo no se pude ir», manifestó.

Por otra parte, explicó que «el programa Acompañar, que «permitirá dar el salto cualitativo en cuanto a políticas de Género».

«Es una iniciativa que está pensada para dar un acompañamiento integral durante seis meses con una asistencia monetaria a personas en situación de violencia en riesgo», recalcó. Y en ese sentido, agregó: «Queremos trabajar fuertemente con las provincias y con los poderes judiciales para tratar de que los excluidos sean los agresores»,

«Durante mucho tiempo se pensó en la creación de refugios, y eso implicaba que las mujeres se vayan de sus casas. El refugio es una situación excepcional. Tenemos que pensar en una situación de máximo riesgo, pero hay que trabajar para que el varón agresor se vaya y las mujeres y sus hijos vuelvan a sus casas», subrayó.