Policiales

Femicidio en General Lagos: hallaron los restos óseos y su pareja confesó


La policía halló un cráneo y otros huesos enredados en una bolsa de arpillera, escondidos en el pozo de un molino de una vivienda en la zona rural

La policía halló un cráneo y otros huesos enredados en una bolsa de arpillera, escondidos en el pozo de un molino de una vivienda en la zona rural

Una extensa investigación llevó a la Policía de Investigaciones (PDI) a detener este miércoles por la tarde a un hombre que escondía los restos óseos de su pareja, desaparecida desde marzo, a quien confesó haber asesinado. El hallazgo se produjo en la vivienda que compartían antes del crimen en una zona rural de General Lagos, ubicada a la vera de la autopista Rosario-Buenos Aires.

Fuentes policiales indicaron que la policía debió contar con la asistencia de Bomberos Zapadores y Voluntarios y de perros rastreadores, en la tarea de encontrar los restos de la víctima. Según detallaron se encontraban escondidos en una bolsa en el pozo de un molino.

Para descender y recuperarlos, los especialistas debieron constatar que las condiciones fueran seguras. Una vez que recuperaron la bolsa de arpillera encontraron en el interior “un cráneo cadavérico, parte de una mandíbula con dentadura y otros huesos enredados con restos de ropa, posiblemente un corpiño, una remera estampada y cabellos”, especificaron.

Tras el hallazgo, el hombre en cuestión, José María C. de 64 años, confesó que los restos de su pareja se encontraban en el pozo del molino y fue detenido. Expresó que no recordaba la fecha, pero que tras una violenta discusión, la rodeó con una soga en el cuello hasta que la víctima cayó desvanecida. Pensó que estaba desmayada, pero luego de un par de horas notó que había fallecido, la colocó en una bolsa de arpillera y la arrojó al interior del molino.

Por orden del fiscal de Homicidios Adrián Spelta, el imputado quedó detenido. También participa en el caso el fiscal de Flagrancia José Luis Caterina. Los restos hallados fueron derivados al Instituto Médico Legal, para la correspondiente autopsia.

La policía secuestró teléfonos celulares pertenecientes al acusado, la bolsa de arpillera en la que se encontraban los restos humanos, una soga con un nudo en el medio y un machete de 65 centímetros.