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Falleció Hugo Romeo Guerra, recordado por el “nucazo” en el Boca-River del 96′


El ex delantero uruguayo Hugo Romeo Guerra falleció sorpresivamente hoy a los 52 años, víctima de un ataque cardíaco en Arrecifes, la ciudad donde residía, y será recordado por siempre por los hinchas de Boca por el gol increíble que anotó con la nuca y sirvió para ganarle un Superclásico a River por 3-2 en 1996.

El malogrado uruguayo, quien también vistió las camisetas de Tiro Federal, Peñarol de Montevideo, Gimnasia y Esgrima La Plata, Huracán, Ferro Carril Oeste, Atlético Tucumán y Brown de Arrecifes, falleció en su casa luego de haber jugado anoche un partido de fútbol con un grupo de amigos, y sus restos serán velados en la casa mortuoria ubicada en Santiago H.Pérez 515 de Arrecifes, según informó la prensa de la ciudad bonaerense.

«Es un golpe duro el fallecimiento de Hugo. Lo había visto no hace mucho en algunos torneos de fútbol Senior que sirven para reencontrarnos con viejos compañeros», comentó Carlos Fernando Navarro Montoya, el ex arquero de Boca que fue su compañero de equipo.

Guerra se incorporó a Boca en 1996, procedente del «Lobo» platense y por un expreso pedido del entonces DT «Xeneize» Carlos Salvador Bilardo, quien le solicitó al Presidente de la entidad en ese momento, el ingeniero Mauricio Macri «un delantero que cabecee, que sea fuerte en el juego aéreo».

El uruguayo, de casi 190 centímetros de estatura, pasó a la historia de los «superclásicos» el 29 de septiembre de 1996, cuando marcó su recordado gol con su famoso «nucazo» para el triunfo 3 a 2 del xeneize ante River.

Aquella tarde en La Bombonera, Boca recibió a River, flamante campeón de la Copa Libertadores y en la antesala del tricampeonato que conseguiría el equipo de Ramón Díaz, por la sexta fecha del Torneo Apertura y el local logró ponerse en ventaja dos veces con goles de Roberto «Tito» Pompei y el uruguayo Gabriel Cedrés de tiro penal, pero el «Millonario» logró igualarlo gracias al chileno Marcelo Salas y a Juan Pablo Sorín.

Con el partido casi en tiempo cumplido, hubo un tiro libre para Boca, del lado de los palcos. El centro largo al área lo ejecutó el lateral izquierdo Mauricio Pineda y Guerra, de forma poco ortodoxa, de espaldas al arco y con la nuca, le ganó en el salto a Eduardo Berizzo, impactó la pelota con la nuca y superó la estirada del arquero Germán «Mono» Burgos.

En el festejo, Guerra se trepó al alambrado y gritó con su conquista con una imagen que inmortalizaron los fotógrafos. Ese fue uno de los seis goles que señaló con la camiseta azul y oro, en 12 partidos jugados.

El futbolista había nacido en la ciudad uruguaya de Canelones, el 18 de marzo de 1966 y comenzó su trayectoria futbolística en Peñarol, debutando, con el apodo de ‘El Camello’ en la Primera en 1982. Luego pasó por los clubes uruguayos Colón FC, El Tanque Sisley y Nacional.

En 1989 llegó a Gimnasia y Esgrima La Plata, donde jugó 105 partidos, señaló 31 goles, y fue compañero de, entre otros, de los hermanos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, de Miguel Ángel Gambier, Carlos Odriozola, Guillermo Guendulian, Gustavo Moriconi, Sergio Dopazo y Ariel «Pata» Pereyra, actual ayudante de campo de los mellizos en Boca.

Después de Boca, Guerra pasó a jugar a Huracán donde estuvo de 1997 a 1998, Ferro (1998-1999), Brown de Arrecifes (1999-2001), Atlético Tucumán (2001-2002) y Tiro Federal (2002-2003), Juventud de Pergamino y Unión Apeadero de Saladillo del Torneo Argentino C.

En el 2007 fue director técnico de Sports Salto, de la ciudad homónima bonaerense, equipo de donde surgieron Andrés Chávez y Marcelo Melli, actuales jugadores de Huracán y Racing Club.