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Monseñor Michael Bransfield, EE.UU.

El papa acepta renuncia de obispo acusado de acoso sexual


El papa Francisco aceptó este jueves la renuncia del obispo de Wheeling- Charleston (EEUU), monseñor Michael Bransfield, quien ha sido acusado de «acoso sexual a adultos», según un comunicado de su propia diócesis. 

La administración de esta diócesis, que depende de la de Baltimore, fue provisionalmente confiada al arzobispo William Lori, quien también instruirá la investigación sobre las acusaciones realizadas contra el prelado renunciante. 

«Mi primera preocupación es brindar apoyo a los sacerdotes y fieles de la diócesis de Wheeling-Charleston en estos momentos difíciles», dijo Lori en un comunicado publicado en el sitio internet de la diócesis. 

«Prometo realizar una investigación exhaustiva para elucidar la verdad sobre las preocupantes acusaciones contra el obispo Bransfield», añadió. 

También se ha estableciado una línea telefónica para recibir información que sea útil para la investigación. 

En un archivo en el sitio www.bishopaccountability, que registra casos de abuso sexual por parte del clero en el mundo entero, se han encontrado otros elementos de sospecha sobre el obispo Bransfield. 

Ordenado sacerdote en 1971, comenzó su carrera en Filadelfia para después partir a Washington. Se convirtió en obispo de Wheeling-Charleston en 2005. En 2012, durante un juicio a miembros del clero, el obispo Bransfield fue acusado de abuso sexual y tocamientos a dos estudiantes de secundaria a finales de la década de 1970 y principios de la de 1980. 

Pero, según la American Catholic News Agency, el propio prelado anunció en julio de 2012 que una presunta víctima y un testigo habían negado esas acusaciones, en tanto que una investigación sobre otras sospechas no arrojó ningún resultado en su contra. 

Este nuevo anuncio de una renuncia tuvo lugar mientras este jueves al mediodía, Francisco se entrevistaba en su palacio episcopal con el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, cardenal Daniel DiNardo, acompañado por su adjunto, monseñor José Horacio Gómez, y su secretario general, moseñor Brian Bransfield. 

Este último es primo del prelado renunciante.