Política y Economía

El juez Torres ordenó excarcelar a Héctor Timerman


Después que Estados Unidos le revocara la visa cuando intentaba viajar a Nueva York para realizarse un tratamiento de salud, el ex canciller Héctor Timerman insistió ante la Justicia por su excarcelación.

Y este mismo miércoles, el juez federal Sergio Torres decidió la excarcelación «por razones humanitarias» del ex funcionario kirchnerista, medida de inmediata aplicación.

Ya con la resolución del juez federal, la abogada de Timerman -Graciana Peñafort- se dirigirá a la embajada de Estados Unidos a para solicitar que se revea la revocatoria de la visa y pueda realizarse tratamientos médicos en ese país..

Recientemente, la Sala II de la Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento y la prisión preventiva del ex funcionario y Cristina Kirchner, entre otros imputados, todos acusados de “montar un plan criminal” tras la firma del Memorándum de Entendimiento, para encubrir a los cinco iraníes acusados del atentado a la AMIA.

Ayer Héctor Timerman se disponía a abordar el vuelo 954 de American Airlines con destino a Nueva York. Pero al iniciar los trámites de check in, en el mostrador de la compañía, le notificaron la negativa del gobierno de Donald Trump a que el ex funcionario kirchnerista ingrese a territorio norteamericano, a partir de la revocación de la visa.

Fuentes oficiales señalaron a Clarín que Estados Unidos decidió revocarle la visa obligatoria a Timerman, procesado y con prisión preventiva por el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA a través de la firma del Memorándum con Irán. Pero ante la consulta de este diario en Washington, en el Departamento de Estado se negaron a dar precisiones: adujeron que las solicitudes de visa son «confidenciales bajo la ley estadounidense» y por lo tanto no podían hacer comentarios al respecto.

Ante esta situación, la abogada Graciana Peñafort, defensora del ex canciller, presentó este miércoles un nuevo pedido de excarcelación (el primero ya fue rechazado por la Cámara Federal porteña), alegando el estado de salud delicado del ex canciller y la necesidad de viajar a Estados Unidos para realizarse un tratamiento específico por un cáncer avanzado. Justamente por su situación de salud, Timerman goza de prisión domiciliaria.

Esta semana el juez Sergio Torres, que subroga al juez de la causa, Claudio Bonadio, autorizó al ex funcionario a viajar a Estados Unidos para realizarse un tratamiento ante el «delicado estado de salud que afronta». Pero ayer, ya en Ezeiza, fue anoticiado de que por su estado procesal con prisión preventiva no podía abordar el vuelo.

De qué lo acusan

El juez Claudio Bonadio describió en la causa que el Gobierno «negoció, participó, acordó y ayudó a lograr los objetivos de Irán», no sólo a «lograr impunidad ante la justicia argentina», sino que nuestro país «no lo señale como un Estado terrorista que promueve y financia organizaciones terroristas» cuando recaían sobre ellos «actos de guerra en el territorio nacional (en referencia a los dos atentados sufridos en Argentina)», contra ciudadanos «desarmados e inocentes, y que han sido declarados delitos de lesa humanidad». Con dicho planteo, sustentó el juez la acusación de «traición a la Patria».

Luego, los camaristas Martín Irurzun y Eduardo Farah desestimaron el delito de traición a la Patria, señalando que el caso “no encaja en la calificación discernida, pues aún si se entendiera comprendido el atentado terrorista contra la sede de la AMIA en el concepto de “agresión” (idea ampliamente desarrollada por el magistrado de primera instancia), lo cierto es que la respuesta de los poderes políticos argentinos no fue bélica”. Pero se mantuvieron su procesamiento y prisión preventiva.

Timerman y Cristina Kirchner como los demás acusados, quedaron procesados por los delitos de estorbo de un acto funcional, abuso de autoridad y encubrimiento agravado, al impulsar y firmar el Memorándum de Entendimiento con la República islámica de Irán.

Para la justicia, Cristina «impartía personalmente las instrucciones al resto de los imputados», sobre todo a Timerman, y encabezó la realización del Memorándum, que «favorecía a los acusados iraníes en desmedro de la justicia y las víctimas», «encubriendo» al Estado al que se le imputa «haber perpetrado dos actos de guerra (1992 y 1994) en el territorio de la República Argentina».

La relación con Estados Unidos

Timerman tuvo un rol protagónico en la política anti estadounidense de la Argentina de la década kirchnerista; primero fue cónsul general en Nueva York, luego embajador argentino en Washington y, finalmente, canciller de Cristina Fernández. Además, había tenido la ciudadanía de los EE.UU. durante el exilio de su padre en ese país. Allí vivió diez años e incluso nació una de sus hijas, Jordana. Luego renunció a ese beneficio cuando fue nombrado cónsul general de Nueva York en 2004.

Durante su gestión como titular del Palacio San Martín, en 2011, protagonizó un hecho insólito cuando, alicate en mano, hizo requisar a la Aduana una valija de comunicaciones de un avión militar de EE.UU. que traía instructores para entrenar al Grupo GEOF de la Policía Federal en técnicas antiterrorista. Por orden del entonces canciller, la aeronave fue inspeccionada e incautaron armas y medicamentos.

“La Argentina está diciendo toda la verdad. La carga que trajo el avión no estaba en la lista de buena fe que nos entregó en su momento Estados Unidos”, desafió Timerman en ese momento.

De manera recurrente, en sintonía con la política exterior de los Kirchner, Timerman tuvo frases fuertes hacia la Casa Blanca, como cuando aseveró: “La Argentina no reconoce el derecho de los EE.UU. de emitir juicios de valor sobre otros gobiernos. No tiene autoridad para decir qué país se comporta de qué manera. No puede emitir boletines de calificaciones porque tiene que resolver primero sus propios problemas”.

Fuente: Clarín

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