Más noticias
Mundo

Tregua en tenso conflicto

El gobierno de Siria declaró un alto el fuego tras semanas de violencia


El gobierno de Siria anunció un alto el fuego en la ciudad de Idlib a partir de hoy, tras una ofensiva de tres meses contra el último bastión rebelde que causó centenares de muertos civiles, el desplazamiento de cientos de miles y destrozos de instalaciones clave en esa provincia del noroeste del país.

La decisión fue anunciada después de conocerse que julio fue el mes más mortífero de 2019 y que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, autorizó una investigación sobre los ataques contra instalaciones de salud y escuelas en Idlib, durante la ofensiva del gobierno sirio, con apoyo ruso.

Pese a que el cese de hostilidades se aplica desde hoy mismo, el Ejército sirio puso como condición que se cumpla con lo prescripto por el acuerdo alcanzado para desmilitarizar Idlib en septiembre pasado entre Rusia, aliada de Damasco, y Turquía, que apoya a la oposición.

Ese pacto detuvo entonces una potencial ofensiva gubernamental contra la región y estableció un cinturón humanitario para los cerca de tres millones de personas que se estima viven en ella.

«Se aprueba el alto el fuego en la zona de baja tensión en Idlib a partir de hoy con la condición de que se aplique el acuerdo de Sochi, que estipula el retroceso de los terroristas a 20 kilómetros de la línea de la zona de distensión en Idlib y la retirada de armas pesadas y medianas», informó la agencia estatal siria Sana.

El anuncio coincide con la decimotercera ronda de negociaciones del proceso de Astaná para la verificación del alto el fuego en Siria entre Rusia, Turquía e Irán -los tres Estados garantes del alto el fuego en ese país- que tiene lugar desde hoy en Kazajistán con el foco en Idlib.

Además de representantes de la ONU, participan por primera vez en las consultas observadores de Irak y el Líbano y se espera que las partes hagan públicas mañana las conclusiones.

El alto el fuego supondría el primer respiro para la población de Idlib y las provincias aledañas de Hama y Alepo, desde que en abril pasado las fuerzas sirias lanzaron una ofensiva en esa zona.

La violencia en el noroeste sirio alcanzó su punto álgido la semana pasada, cuando hubo un centenar de muertos, casi 40 de ellos sólo en supuestos bombardeos rusos contra la localidad de Maarat al Numan, en el sur de Idlib.

El mes pasado fue el más mortífero de este año, con al menos 507 civiles fallecidos, más de un tercio de ellos menores, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG con sede en Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno.

Horas antes de que el Ejército sirio anunciara el alto el fuego en Idlib, el secretario general de la ONU anunció una investigación sobre los sucesos ocurridos en esa provincia, tras una petición de diez miembros del Consejo de Seguridad.

«El secretario general (…) ha decidido establecer un grupo de investigación interno de la sede de la ONU para investigar una serie de incidentes que han ocurrido en el noroeste de Siria», dijo su portavoz, Stéphane Dujarric, en un breve comunicado, informó la agencia de noticias EFE.