Política y Economía

El endeudamiento del macrismo sólo se compara con la dictadura y el menemismo, según el BCRA


Así lo definió el director de la entidad Jorge Carrera, quien sostuvo que "la opinión pública tiene todavía una visión parcial de las dimensiones del endeudamiento externo total entre 2016 y 2019".

El proceso de endeudamiento al que llevó al Gobierno de Mauricio Macri «por sus dimensiones, es solo comparable» con el de la última dictadura cívico militar, entre 1976 y 1983; y con el de la convertibilidad, durante las presidencias de Carlos Menem y Fernando de la Rúa, entre 1991 y 2001, consideró hoy el Banco Central (BCRA)

Así lo definió el director del BCRA, Jorge Carrera, quien sostuvo que «la opinión pública tiene todavía una visión parcial de las dimensiones del endeudamiento externo total entre 2016 y 2019».

Subrayó que se trató de «un proceso de endeudamiento que, por sus dimensiones, es solo comparable con el de la dictadura y el de la convertibilidad».

Remarcó que «si bien hay conciencia de que hubo un sobreendeudamiento externo público, muy rápido y de gran magnitud, lo cierto es que este proceso tuvo otras dimensiones».

«El Gobierno anterior intentó solucionar la restricción externa promoviendo el endeudamiento en cinco frentes distintos», precisó Carrera, en una nota de su autoría publicada hoy por el diario El Cronista.

Señaló que el endeudamiento durante el macrismo «fue tanto público como privado, en moneda nacional como extranjera y con contrapartes tanto en el sector privado como con organismos multilaterales».

Pero puntualizó que «el volumen que alcanzó la suma de estas fuentes llevó a que los pagos de capital e intereses que se debía afrontar resultaran imposibles, ante un pequeño cambio en las condiciones externas».

Por eso estimó que «solucionar el endeudamiento externo argentino heredado en sus cinco frentes es una tarea necesaria para elaborar cualquier programa de crecimiento y normalización de la economía».

«El Gobierno ha trabajado en todos esos frentes. El inicio fue con la deuda soberana en bonos, siguió con las reestructuraciones provinciales y en este momento se está negociando intensamente con el FMI», subrayó Carrera.

Indicó que «respecto a la deuda en pesos con no residentes se evitó repetir el default del gobierno anterior y se trató de darle previsibilidad».

«Finalmente, frente al deseo micro de cada empresa de acelerar la cancelación de deuda externa privada, se buscó coordinar un esquema de pagos de esos centenares de demandas, para que fuera viable en términos agregados para la economía», afirmó el funcionario.

Remarcó que «el cambio de enfoque de la política económica respecto al endeudamiento externo a partir de diciembre de 2019 ha posibilitado que nuestro país evolucione hacia una nueva estructura de pagos de deuda externa nacional, provincial y privada que es creíble, factible y sostenible».

«El proceso de renegociación de las distintas deudas posibilitará una dinámica de pagos externos que configuran un escenario financiero y cambiario mucho más favorable para un crecimiento externamente sustentable en el tiempo», sostuvo el director del BCRA.