Cristian fue abordado por falsos pasajeros que tras robarle, le gatillaron dos veces: «Te da ganas de dejar todo»

Otra vez la inseguridad en Rosario. Otra vez el miedo. Otra vez un taxista como víctima. Y también la resignación. Cristian sufrió en la madrugada de este viernes un violento robo del que todavía no se logra recuperar. No por el dinero que le sustrajeron, sino por el temor que le generó escuchar un «quemalo» y luego, que le gatillaran en dos oportunidades: «Tuve un dios aparte».

En diálogo con CLG y pidiendo no dar su nombre completo, el hombre relató lo sucedido y explicó que no realizó la denuncia policial ya que «no vale la pena». Además, aseguró que «cada vez está más complicada la calle«.

Cristian acababa de bajar pasajeros sobre calle Martínez Estrada, en barrio 7 de Septiembre. En esa misma esquina, un hombre y una mujer le hicieron señas y los subió. El taxista tomó calle Donado ya que los pasajeros le indicaron que iban a bajar en Córdoba y Avellaneda, pero llegando a Juan José Paso, Cristian vivió un momento que no va a olvidar.

«El hombre me avisa que ella se siente mal y que quería vomitar. Como estaba detrás de mi asiento, le explico que la puerta no se puede abrir porque está trabada. Entonces se pasa del otro lado», comentó sobre la situación que hasta el momento, no parecía extraña.

Sin embargo, en ese momento, el sujeto lo agarró por el cuello, intentando ahorcarlo y le puso un arma en la cintura.

«Le dí la billetera larga, del trabajo, pero tenía poca plata porque recién empezaba mis recorridos. Me pidió el teléfono, pero yo lo tiré al piso y lo pateé abajo de mi asiento y le dije que no lo tenía», continuó relatando.

Luego, el hombre revisó la guantera y qué era lo que tenía. Le sacó las llaves y antes de bajar del auto, le hizo poner las manos sobre la misma guantera «para ver que no tuviera nada más».

«Se bajó y la chica le dijo ‘quemalo al gil este’. El loco me apuntó y me gatilló dos veces». En ese momento, Cristian sintió que tuvo «la suerte de Dios» de que el arma no tenía balas, o que solamente intentaron asustarlo. Algo que lograron.

«Después se fueron, pero todavía me tiemblan las piernas. Pensé que me mataban de verdad», describió.

«Ya me habían robado, pero hace mucho y esta vez fue mucho más fuerte. En el momento que gatillan, querés dejar todo«, comentó resignado.

«Está muy jodido»

La situación que vivió Cristian en la madrugada no es una novedad. La inseguridad y los robos son moneda corriente y que haya taxistas como víctimas, también. A pesar de las medidas que se implementan para que no ocurra, los casos continúan registrándose y según relató la propia víctima, varios colegas de él fueron asaltados de la misma manera.

«La calle está muy jodida y no es la primera vez que pasa esto. Hablando con otros taxistas entendimos que se ve que es una estrategia ya, a todos los asalta por esa zona y con ese método de la chica que se siente mal», explicó.

A su vez, remarcó que no realizó la denuncia ya que «no vale la pena». «La Policía apareció porque tuve que irme a mi casa a buscar el duplicado de la llave del auto porque el tipo me la robó. Me tomaron la declaración, pero me dijeron de ir a hacer la denuncia y la verdad… no vale la pena, si sigue pasando».

Finalmente, Cristian remarcó: «De las veces que me robaron, nunca lo viví así. Que me apunten dos veces, que no salga la bala, te da ganas de dejar todo…»

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