Opinión

El Bitcoin ¿una tendencia que pone en peligro a bancos y gobiernos?


Por: Leonardo Seminara (*)

En la segunda mitad de 2008 comenzó a surgir un concepto que hoy es de uso común en la sociedad: el Blockchain, o específicamente su implementación insignia Bitcoin. En el último tiempo, el avance hacia este tipo de criptomoneda es más que elocuente, entre los países de Latinoamérica que trabajan con Bitcoin se encuentran:

Buenos Aires, Argentina: considerada la ciudad promotora del Bitcoin en América Latina, posee la mayor cantidad de negocios.

Säo Paulo, Brasil: existen aproximadamente entre 70 y 75 establecimientos que aceptan de forma lícita las compras e intercambios.

Ciudad de México, México: la capital de México cuenta con 31 organizaciones que trabajan con Bitcoins.

Bogotá, Colombia: posee 24 establecimientos, considerada también una de las naciones latinas más desarrolladas, en relación a la aceptación de criptomonedas.

Por su parte, en Santiago de Chile; Brasilia; Balboa, ciudad de Panamá, existen casas de cambios, y otras organizaciones, en las que es posible adquirir Bitcoins, o cambiarlos por monedas locales

Existen dos fuerzas actuando sobre la evolución del Bitcoin: un primer grupo compuesto casi íntegramente por tecnólogos y especuladores, intentando por un lado avanzar en la tecnología y por el otro obtener beneficios económicos con moneda virtual; y un segundo grupo formado por Bancos y Gobiernos tratando de seguir el paso e incluso adelantarse a la masificación de las monedas virtuales mediante el ofrecimiento de servicios bancarios por un lado, y restricciones y regulaciones impositivas por el otro.

En la actualidad este segundo grupo o fuerza, siendo el encargado de la centralización y manejo de políticas monetarias y cambiarias, intenta actuar sobre una tecnología que aún no está masificada y actualmente no tiene un impacto significativo social más allá de una incipiente actividad de trading de criptomoneda.

La tecnología de Blockchain originalmente fue desarrollada con un espíritu: lograr un registro de información inalterable distribuido donde no existe un único agente central encargado del registro y validación de éste.

El anonimato y la falta de necesidad de un agente centralizador y garantizador de la validez de las transacciones, siendo sus mayores ventajas, son sin duda los factores que amenazan el control de entidades Bancarias, Financieras y Gobiernos en materia monetaria, cambiaria e impositiva.

¿Por qué sería una amenaza para bancos y gobiernos?

Utilizando una red como bitcoin para el almacenamiento de valores monetarios y la realización de transacciones, transforma en obsoleto a los Bancos, al menos en lo referente a la custodia de capitales y la transferencia de estos. Si bien las Entidades Bancarias y Financieras ofrecen otros servicios, el dinero ya no estaría bancarizado y por tanto dificultándose la viabilidad de estos otros servicios.

En lo referente a los Gobiernos, los datos acerca de transacciones y custodia de divisas es una fuente de información primaria a la hora de entender la conformación del patrimonio de la población y exigir el tributo impositivo a los ciudadanos. Al ser anónimas la tenencia de criptomonedas y transacciones en redes como bitcoin, es imposible para los gobiernos controlar y exigir la tributación por transacciones y tenencia de activos monetarios.

Por otro lado, la dificultad de controlar lo que ocurre en una red de criptomonedas ofrece la posibilidad de utilizarla para el pago de operaciones fraudulentas o ilícitas. Así también, es imposible para los gobiernos controlar que no se produzcan burbujas cambiarias que afecten el patrimonio de los individuos. Dejando de lado la discusión acerca de si los gobiernos son realmente responsables de proteger a los individuos de burbujas generadas por los propios individuos, múltiples gobiernos como el de China, están legislando en dirección a restringir el uso de criptomonedas esgrimiendo razones como las mencionadas anteriormente.

En repercusión a lo anterior, sitios masivos como Facebook, Google, Twitter, Bing, Snapchat, LinkedIn, MailChimp prohibieron las publicidades referidas a criptomonedas. Los sitios Baidu, Tencent, y Weibo de China, Line de Japón y Yandex de Rusia tomaron las mismas medidas. Recién en los últimos meses empresas como Facebook y Google han flexibilizado dichas medidas, incluso Facebook está considerando lanzar su propia criptomoneda.

(*) Líder Técnico-Arquitecto de Software para Liveware.