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Dos estudiantes heridos en un tiroteo en un instituto de Los Ángeles


 

Al menos dos personas han resultado heridas este jueves por arma de fuego en un instituto de Los Ángeles. Una estudiante se encuentra detenida. Los heridos son estudiantes que estaban en clase a las 9 de la mañana cuando sucedieron los hechos.

Uno de los heridos es un joven de 15 años que recibió un tiro en la cabeza. Ha sido trasladado a un hospital. Se encuentra en situación crítica pero estable, informó el Departamento de Bomberos. La otra víctima es una estudiante de 15 años que recibió un tiro en la muñeca. Se encuentra fuera de peligro. Otras tres personas, entre 11 y 30 años, tienen heridas leves, no por arma de fuego.

La persona detenida es una mujer, informó la policía. Imágenes aéreas de la televisión mostraba a la policía escoltando a una mujer joven, con aspecto de estudiante, vaqueros y sudadera, con las manos esposadas y entrando en un coche policial. A las 10:20, el Twitter oficial de la policía informó de que la zona era considerada segura y ya no había peligro.

Decenas de padres se concentraban a esa hora a las puertas del centro esperando información sobre sus hijos.

Según informó un portavoz de la policía, cuando los agentes llegaron al lugar encontraron dentro de la clase a los heridos y a la sospechosa, que fue detenida sin oponer resistencia. La pistola fue recuperada allí mismo.

El instituto es Belmont High School, con estudiantes entre los 14 y los 17 años. Comparte campus con un centro de escuela media, Salvador Castro Middle School, que alberga estudiantes entre 11 y 14 años. Se encuentra en el barrio de Westlake, al oeste del centro histórico de la ciudad. Belmont tiene 994 alumnos, de los que el 85% son latinos, y Sal Castro tiene 355, con un 92% de latinos. La media en Los Ángeles es 74%.

Tras las primeras alertas, pasadas las 9 de la mañana local, la televisión local KTLA mostró imágenes aéreas de la operación policial en las instalaciones del instituto. Los agentes entraban en una de las clases y hacían salir a los alumnos uno por uno, con las manos a la espalda, para registrarlos antes de dejarles ir.

FUENTE: EL PAÍS