Regionales

Denuncian a un productor de Entre Ríos por fumigar sobre escuela y viviendas


Una docente rural denunció a un productor en Entre Ríos al que acusa de haber hecho una fumigación que afectó a la escuela en la que trabaja y a viviendas de la zona, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.

Se trata de la docente Sandra Aguirre, de la escuela Nº 58 Bartolito Mitre, quien denuinció a la Policía que un productor de la localidad de Espinillo Norte fumigó «de manera irregular» la zona en la que se encuentra el establecimiento escolar.

Espinillo Norte, un poblado rural en el centro oeste de Entre Ríos, es gobernada por una junta comunal.

«Alrededor de las 8:20, la ordenanza que estaba en la escuela me avisó que estaban fumigando enfrente de la escuela, cruzando la calle. Ella filmó, mandó el video e hicimos la denuncia en la comisaría de La Picada.Yo trabajo en la escuela y no puedo mirar para otro lado», dijo la maestra.

Según la docente, durante la aplicación de los fitosanitarios «no había un profesional habilitado supervisando la tarea y tampoco se habría cumplido la legislación vigente en cuanto al aviso previo», dijo.

La docente precisó que en inmediaciones de la escuela hay viviendas familiares por lo que dedujo que las personas que las habitan también fueron alcanzadas por los agroquímicos.

«Lo de las fumigaciones pasó siempre pero nunca nadie actuó sobre nada de esto. Hay una vecina de la zona que en otro momento hizo denuncias porque tuvo problemas de salud», dijo Aguirre que trabaja en la escuela pero no reside en la zona.

En otro hecho similar, que fue denunciado por una familia del departamento Tala que presentó un amparo contra la empresa Celestino Spahn S.A. por haberle fumigado con agroquímicos la casa, se sancionó a la empresa y al fumigador oriundo de Villaguay, por daños a la salud.

El juzgado de feria, a cargo de Lautaro Caballo, hizo lugar a la presentación y condenó al dueño de un campo ubicado en Altamirano Norte, en el departamento Tala, a adoptar en lo sucesivo una serie de medidas de seguridad que impidan que la fumigación afecte la salud de pobladores vecinos, como ocurrió a principios de noviembre último.

La firma fue emplazada para que en sucesivas fumigaciones se observe el más estricto cumplimiento de todas las normas reglamentarias que rigen la materia, especialmente las referidas a la prohibición de no utilizar productos en cantidades superiores a las recomendadas, de no fumigar cuando el viento existente supere la velocidad indicada de 12/15 kilómetros por hora.

Además deberá acatar rigurosamente las obligaciones de dar aviso previo fehaciente a los vecinos con la antelación requerida de 48 horas; fumigar únicamente bajo la presencia de un ingeniero agrónomo; y comunicar a la Dirección General de Agricultura de la Provincia de Entre Ríos, a los fines de que realice los controles.