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Cuatro miradas médicas para evaluar la pandemia ante el avance de casos


Foto: Juan José García

El incremento de infectados de coronavirus en la ciudad y la provincia plantea un escenario donde será necesario evaluar los comportamientos sociales y las medidas de prevención

Por Diego Carballido

En los últimos días, tanto en la ciudad como en la provincia, se observa un importante incremento en el número de casos de coronavirus. Una situación que llega en un momento en el que ya se han transitado varios meses de medidas como el aislamiento, devenido posteriormente en distanciamiento social.

La preocupación por la dimensión de esta situación hizo que desde CLG se consulte a una serie de profesionales rosarinos ligados a la salud, quienes brindaron sus miradas en base a su experiencia personal sobre los alcances de este incremento en el número de casos.

Roberto Parodi, profesor adjunto de la cátedra de Clínica Médica de la Facultad de Medicina de la UNR y coordinador del servicio de clínicas del hospital Centenario.  

«En primer lugar, no hay que considerar a nadie experto en el tema por ser una enfermedad nueva y se está generando conocimiento en tiempo real. Siempre se tuvieron experiencias previas de otras enfermedades y, a partir de allí, surgieron los nuevos tratamientos. Pero no es lo mismo tomar decisiones en medio de una enfermedad desconocida e ir aprendiendo sobre la marcha. Con lo cual, es lógico que aparezcan errores y falencias, lo que hace difícil evaluar las medidas y compararlas con otras experiencias, que es la manera en que se genera el conocimiento científico», advirtió Parodi.

«Las apreciaciones sobre la extensión de la cuarentena, en el medio de la pandemia, no aportan nada y no tienen mucha utilidad. Es como jugar con el diario del lunes», aseguró. En ese sentido, Parodi expresó: «Supongamos que no se haya tomado una medida como la cuarentena y tuviéramos sistemas de salud desbordados, seguramente estaríamos diciendo cómo no se tomaron las medidas a tiempo con los avisos que venían de otros lugares, como por ejemplo lo que ocurre en Europa».

«En lo personal, creo que la cuarentena estuvo bien y a tiempo«, dijo Parodi y se refirió a la situación actual del virus: «Es más esperable que lo que venía sucediendo. Lo anterior, es decir varias semanas sin casos, en una ciudad tan grande como Rosario y con tanto flujo de personas de otra ciudades, era inesperado que no hayan aparecido casos», y agregó: «Vamos a ir creciendo y llegando al famoso pico, que recién lo vamos a saber cuando la curva empiece a bajar. Por lo tanto, tampoco sabemos cuándo vamos a alcanzar el pico de contagio».

«El objetivo principal de la cuarentena no era que desaparezca la pandemia, sino que no desborde el sistema de salud y considero que eso se hizo bien. Además, se hizo un gran esfuerzo por reforzar los sistemas, al generar más camas de terapias y organizar los servicios. Ahora, hasta donde puede llegar el pico y si eso va a desbordar los sistemas, no lo sabemos», concluyó Parodi.

Foto: Juan José García

 

Ricardo Nidd, ex decano de la carrera de Ciencias Médicas de la UNR y actual profesor adjunto de la cátedra de Medicina Preventiva y Social de la misma facultad.

«Nos enfrentamos a una pandemia que lamentablemente nos toma por sorpresa, y digo lamentablemente porque el planeta nos viene avisando que el proceso de degradación termina en fatalidad y pese a esa vieja consigna del sanitarismo que dice un brote puede sorprendernos pero nunca una pandemia, volvimos a tropezar con la misma piedra», enfatizó Nidd.

Para el ex decano de Medicina, «algunos estadistas decidieron desestimar la gravedad de las consecuencias de un contagio masivo de esta enfermedad adjudicándole una capacidad de daño menor que la que realmente tiene. No es lo que ocurrió en nuestro país, donde rápidamente las autoridades nacionales declararon la única medida comprobada en el mundo de eficacia preventiva frente a una pandemia que, hasta la fecha, no es inmunoprevenible. Me refiero al aislamiento social preventivo y obligatorio. Es por esto que las tasas de incidencia y de letalidad que verificamos en nuestro país sin significamente menor que los mismos indicadores aplicados a otras naciones que tomaron conductas preventivas diferentes».

Según Nidd, «desde el primer momento se asume que la circulación comunitaria del virus se va a producir porque este fenómeno era inevitable. Las medidas de aislamiento que se tomaron a partir del anuncio del presidente el 19 de marzo tienen que ver con el compromiso de intentar aplanar la curva de incidencia, y sus consecuencias en la mortalidad, es decir con el objetivo de ralentizar el proceso y poder generar los recursos necesarios para enfrentar la demanda sanitaria. Objetivo que se consiguió, por eso estamos verificando un pico tardío y poco elevado, respecto del momento del pico en otras naciones de características similares a las nuestras. En cuanto a características similares me refiero a los grandes nichos de hacinamiento y vulnerabilidad social que existen en Argentina, similares a los de Brasil, Chile, Paraguay, Perú o Ecuador».

«Entiendo que estamos en condiciones de afrontar el amesetamiento de la enfermedad, y digo amesetamiento y no descenso porque no creo que estemos a las puertas de un descenso del pico», aclaró Nidd y agregó: «Es decir, los números diarios se mantienen en cifras similares, que oscilan alrededor de los 20 casos diarios en nuestra ciudad».

Finalmente Nidd se refirió al comportamiento social frente a varios meses de combatir al virus: «Creo que la prolongación del aislamiento ha producido cierta ansiedad que explica algunas conductas temerarias de la población a lo largo del tiempo. Por eso se insiste desde los estamentos del Estado con sostener los cuidados y las medidas de distanciamiento, el lavado de manos y evitar las diferentes formas de contagio. Pero se visualiza cierta actitud de socializar de la población que probablemente esté dando cuenta de lo que era nuestro comportamiento habitual antes de la pandemia. Sumado a la zozobra económica, que no es del aislamiento sino de la pandemia, porque hay países que no tomaron las mismas medidas y sin embargo han visto un gravísimo recrudecimiento de su producto bruto interno».

Foto: Juan José García

 

Eduardo Taboada, secretario adjunto del  Sindicato Médico de la República Argentina (Amra) Seccional Santa Fe.

Para el secretario adjunto del Sindicato de Médicos, «evidentemente la apertura de la cuarentena ha producido el incremento de los casos. Es lamentable porque el aumento se debe a la irresponsabilidad individual de cada uno de nosotros», y al mismo tiempo considero que «somos conscientes de que el riesgo de los profesionales de la salud es el mayor de todos, porque son los que tienen contacto con los enfermos de coronavirus«.

De acuerdo con el análisis de Taboada, «las reuniones familiares han traído bastante complicaciones porque no ha habido ningún tipo de control. Tanto los encuentros familiares como de amigos han hecho estragos porque nadie sabe de dónde venía cada uno», y agregó: «Hay que concientizar de que nadie está exento de la enfermedad».

«El problema que tenemos es la economía versus la salud. Evidentemente, la pandemia le trajo problemas económicos a muchas personas. En el caso de los médicos del sector público estamos beneficiados, por lo menos, en el hecho de que se les garantiza la cobertura salarial, pero los que trabajan en otras provincias tienen muchos inconvenientes», afirmó Taboada.

«Hemos llegado a tener una importante protección del personal médico. Al principio, en el sector privado no se proveía los materiales y en el sector público había demoras burocráticas, pero ahora en general estamos cubiertos. De todas maneras, considero que se abrió mucho la cuarentena por eso los hospitales privados han tenido tantos problemas, ya que se les incrementó la cantidad de consultas», detalló Taboada.

«En algunas cuestiones vamos a tener que tener un mayor resguardo y principalmente en las fronteras, que es lo que nos está ocasionando el problema», analizó el secretario de Amra y adelantó que desde el sector médico: «Vamos a apoyar todas las medidas, siempre y cuando no se afecte el salario del trabajador de la salud».

 

Jorge Barragán, médico geriatra y docente

Finalmente, CLG consultó al médico Jorge Barragán, para quien es importante en primer lugar «analizar en profundidad porqué tenemos estos números» de casos de Covid-19 en la región.

Según Barragán, «de ninguna manera niego los números, pero tal vez no aumentaron los casos sino la cantidad de detecciones de la enfermedad».

«Si tengo que opinar, es en base a la mirada que tengo desde mi consultorio en el que no concurre la misma cantidad de gente que antes de la pandemia. Podría aventurar que existe una mayor concientización de parte de la gente, pero es difícil generalizar», explicó el médico geriatra.

«El panorama es dificultoso, porque existen variables a tener en cuenta, como por ejemplo el caso de los pacientes asintomáticos donde parece que la enfermedad no es tan grave. Pero, si en cambio nos toca perder un familiar, claramente estamos hablando de una patología mucho más seria. Por lo tanto, a largo plazo evidentemente algunas medidas parecen más que razonables como los barbijos o el aislamiento y la distancia social«, compartió Barragán y concluyó: «Considero que va ser difícil sostener el aislamiento, pero es solo una opinión. No digo que sea discutible, sino que es un aspecto para repensarlo o reformularlo para ver si se puede hacer de una mejor manera. Sin embargo, me parecen indiscutibles cuestiones como el barbijo y creo que nos va a acompañar por bastante tiempo».