Política y Economía

Cristina Kirchner volvió a chicanear a la oposición en el comienzo de la sesión del Senado


La polémica se inicio por el tiempo que cada sector tenía para hablar, entonces la presidenta del Senado le preguntó a cada uno cuánto quería hablar y remató: "Esto es un delivery"

La presidenta del Senado, Cristina Kirchner, protagonizó este miércoles un nuevo entredicho con los senadores de Juntos por el Cambio en el inicio de la sesión, esta vez por la distribución del tiempo para hacer uso de la palabra.

La Cámara alta todavía no había empezado a discutir el primer tema de la agenda del día (la prórroga de las sesiones remotas) cuando la vicepresidenta les hizo un llamado de atención a los opositores, tras remarcar que Juntos por el Cambio había pedido una sesión especial para las 12 que luego pidió levantar, por un detalle reglamentario.

«Cuénteme qué quieren hacer, a ver…», le dijo la presidenta del Senado a Martín Lousteau (Juntos por el Cambio) que había pedido hacer aclaraciones sobre la distribución del tiempo en el uso de la palabra, tras lo cual lo pinchó: «Como hubo vueltas con la sesión especial que la querían y después no, quiero que me digan qué quieren hacer».

Lousteau explicó que se anuló ese pedido de sesión porque «la convocatoria estaba mal hecha» y luego remarcó que los decretos por los que se implementó la modalidad remota «dicen que el tiempo se asignará proporcionalmente y que cada uno de los bloques lo distribuirá internamente».

«Es exactamente lo que acabo de decir, senador. Hay algunos problemas cuando uno está pensando en lo que va a decir y no escucha al que está hablando«, le lanzó la vicepresidenta y agregó: «Me dice el secretario parlamentario que se van a retirar de la sesión. Así que ustedes distribuyan sus 130 minutos para hablar como les parezca».

El senador opositor (que por ser autoridad de la Cámara es uno de los pocos presentes en el recinto) retrucó: «En una sesión normal no tenemos que avisar si nos quedamos o nos vamos. Esto es una de las cosas que ocurren con la modalidad virtual».

Cristina Kirchner comenzó entonces a preguntarle a los senadores opositores cuánto querían hablar cada uno y chicaneó: «Esto es un delivery».

«¿Cuánto quiere (Humberto) Schiavoni? ¿20 minutos, media hora?», continuó la vicepresidenta de la Nación para preguntarle luego al jefe del interbloque opositor, Luis Naidenoff, cuánto tiempo quería reservarse para hablar, a lo que el radical respondió: «Lo que corresponda en función de los 130 minutos que tenemos como bloque».

En tono sarcástico, la presidenta del Senado respondió: «Le hago la cuenta… puede hablar 85 minutos, senador. Yo le pongo acá 85 minutos».

Más tarde, la cordobesa Laura Rodríguez Machado señaló que lo ocurrido fue «un papelón» y señaló que «si hubiera (reuniones de) Labor Parlamentaria como dice el reglamento no hubiera sido necesario este remate público de minutos a ver quién habla más y quién habla menos».

La mala relación entre Cristina Kirchner y los senadores de Juntos por el Cambio viene desde el inicio de las sesiones remotas, en mayo, y en cada debate tienen lugar chicanas y reproches cruzados entre la presidenta de la Cámara y la principal bancada opositora.

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