Espectáculos

«Cállese hombre horrible», una banda rosarina en pleno ascenso


Es uno de los nuevos grupos que pasa por la escena de la música local. Lanzó dos canciones que integrarán su primer disco

Por Mario Luzuriaga

«Callese hombre horrible», comenzó en el año 2017. Una banda «indie litoraleña» con influencias de géneros tan disímiles como el pop, la electrónica, el folk y el funk, cuya premisa es la construcción de un universo musical conectado a la literatura y el cine. Presentaron ya dos canciones de lo que será su primer disco de larga duración.

Luego de largar “A los ponchazos”, la banda comparte «Río Danzante», segundo adelanto de su primer material de larga duración.

Para esta ocasión exploraron nuevos sonidos y combinaciones, inspirados también por su acercamiento a la música electrónica a través del sintetizador y el bombo en negras.

«Camalote Kid», frontman de la banda, dialogó con CLG acerca de la misma y sus proyectos.

—¿Cómo surgió la banda?

—Los integrantes nos conocimos en la facultad estudiando comunicación social, surgió de zapadas y de compartir gustos en común, se dio bastante natural todo, casi por necesidad y aburrimiento. Después fue transformándose en un proyecto más serio, pero siempre lo vimos como un espacio emocional de aprendizaje, como una familia elegida.

—¿La pandemia resultó un replanteo a la hora de la composición?

—Si, fue un replanteo en todos los sentidos, teníamos muchos planes que se cayeron. Si bien estamos con material terminado y a punto de salir a la luz, un disco que amamos, también es cierto que la cuarentena nos puso en un momento de exploración y reinvención que todavía atravesamos, grabando maquetas, mirando películas, compartiéndonos literatura, sin saber bien todavía en qué va a resultar pero sobre todo disfrutando de los procesos.

—¿Qué será lo nuevo que están preparando?

—Por lo pronto lo nuevo es Heliogábalo, nuestro primer LP que se publicará el 17 de julio en todas las plataformas de streaming. Además de eso empezamos a maquetar nuevas canciones y algunas de las que quedaron afuera de la selección del disco. También tenemos la idea de hacer algunos remixes con productores amigos después de la publicación del material, pero por ahora la prioridad es «Heliogábalo».

—¿Ven en las redes sociales una alternativa a la hora de difundir su trabajo?

—Totalmente, es casi la única alternativa posible, y además de difusión también consideramos que es parte de la obra. Un videoclip, una foto, un texto, son piezas que no pueden disociarse del resto. Por esto es que siempre intentamos incorporar artistas de otras disciplinas que aporten una mirada nueva, es una dimensión que puede estar al mismo nivel que la dimensión musical y no lo vemos como una acción mecánica o matemática, más bien pareciera una artesanía, a veces hasta «resignamos» difusión en pos de ser genuinos con la estética que consideramos representativa de nuestras emociones y de la emoción que creemos tiene la obra. Es la dimensión dónde se define si lo que estás creando es guiado por ego o por necesidad, una línea muy delgada y filosófica.