La situación de la empresa IDM, ubicada en el acceso norte de la ciudad de San Lorenzo, parece encontrar soluciones tras un conflicto que se arrastra desde hace varios meses. Por lo pronto , un nuevo grupo inversor adquirió el capital accionario de la firma y proyecta reactivar la planta dedicada al tratamiento de residuos industriales. En una semanas se reiniciarían las tareas.
Actualmente la empresa se encuentra en proceso de reorganización para volver a operar. Según explicó Julio Barroso, Secretario General del Sindicato de Trabajadores Químicos de San Lorenzo a un medio local es que “uno de los desafíos de los compradores de la empresa, que manifestaron en el Ministerio de Trabajo, Ambiente y al Sindicato Químico, es su voluntad de volver a hacer funcionar la fábrica, es arreglar el desastre y tendal de deudas que dejó el grupo de accionista vendedor (bancos, ART, proveedores, clientes, ARCA, transporte, trabajadores, infraestructura edilicia y operativa, etc”.
“Hay voluntad de reactivar la empresa. Ahora hay que ordenar todo lo que quedó parado para que los compañeros puedan volver a ingresar a la planta”, agregó el dirigente gremial.
La expectativa es que en las próximas semanas se puedan iniciar tareas dentro del predio para avanzar en la puesta en marcha de la actividad.
Durante las últimas semanas se concretó la llegada de este nuevo grupo inversor. Aparentemente la compra se realizó a fines de enero o principios de febrero pasado. “La empresa sigue con la misma razón social y el mismo CUIT. Lo que cambió es que ahora hay un grupo que compró las acciones y quiere reactivar el funcionamiento”, apuntó Barroso.
Por lo pronto, el objetivo de los nuevos propietarios sería retomar el tratamiento de residuos industriales peligrosos y no peligrosos, tanto sólidos como líquidos.
Según explicó Barroso, la empresa atravesó una profunda crisis que comenzó a agravarse durante 2025, cuando perdió la habilitación ambiental necesaria para operar con residuos peligrosos.
“Para poder tratar residuos industriales necesitás una clave ambiental. Cuando la empresa la perdió, entró en una situación muy complicada”, señaló el dirigente.
Esa situación generó meses de incertidumbre entre los trabajadores, quienes veían con preocupación el futuro de la planta y sus puestos laborales.
No obstante, hacia finales del año pasado la Provincia restituyó la habilitación ambiental de manera provisoria y, en paralelo, comenzó el proceso de venta de la compañía.
Desde el sindicato químico remarcaron que, durante todo el proceso, la prioridad fue proteger los derechos laborales y las fuentes de trabajo.
“Nosotros buscamos asegurar el patrimonio de los compañeros: las condiciones de trabajo, los salarios y la continuidad laboral”, afirmó Barroso.
En ese sentido, el gremio logró un acuerdo con los nuevos inversores para que se respeten los convenios colectivos y los acuerdos internos vigentes.
Como parte del proceso de reorganización de la empresa, también se abrió la posibilidad de retiros voluntarios para algunos trabajadores.
El dirigente explicó que se trata de una decisión acordada en el marco de la reestructuración de la planta.
“Había una diferencia importante entre el personal necesario y la cantidad de trabajadores que había. Por eso se abrió la opción del retiro voluntario para quienes quieran aceptarlo”, detalló.
Según indicó, el sindicato interviene para garantizar que los cálculos de las indemnizaciones se realicen correctamente y en condiciones justas.
Ahora bien,” las negociaciones por retiros individuales son individuales porque es el bolsillo de cada compañero y a no todos les sirve lo mismo”, indicó el dirigente gremial. En tanto aclaró, “con el acuerdo del sindicato, que se reconoce CCT y antigüedad, el compañero tiene referencias para cualquier cálculo dentro de esa negociación individual”.
Otra cuestión importante que asegura el acuerdo del Sindicato es que “la empresa no podrá invocar el artículo 247 de la Ley de Contrato de trabajo si se cayera la clave ambiental en la transición (el 247 baja las indemnizaciones al 50%)”, también apuntó Barroso.
Asimismo, el gremialista también destacó el acompañamiento que brindó el gremio a los trabajadores durante los momentos más críticos.
En ese período, el sindicato destinó recursos propios para asistir económicamente a los empleados afectados. “Como sindicato pusimos más de 50 millones de pesos para ayudar a los compañeros con distintas asistencias”, reveló.
Las ayudas incluyeron apoyo escolar, alimentos y otros beneficios destinados a las familias de los trabajadores.
Los 50 millones fueron ayudas económicas directas a los 46 Afiliados que el Sindicato tiene en IDM. “Ese importe sale del aporte de cuota sindical que hacemos los trabajadores de las otras 9 fábricas, ya que el grupo vendedor desde hace más de un año retenía la cuota sindical de los afiliados pero se la quedaban ellos, es decir no se depositaba en la cuenta del sindicato, dónde van los aportes de los trabajadores que somos afiliados”, manifestó Barroso.
Además el Sindicato otorgó a los compañeros de IDM ayuda escolar, voucher para carnicería, Camping y otros beneficios, más allá de no recibir el aporte de los trabajadores de IDM (no era su responsabilidad, era del empresario vendedor que se quedó con la plata).
El tratamiento de residuos industriales es una actividad con gran potencial de crecimiento en la región. Según datos mencionados por el dirigente gremial , actualmente menos del 10% de los residuos industriales peligrosos reciben tratamiento adecuado en la provincia de Santa Fe, lo que abre una posibilidad de expansión para este tipo de plantas.
De hecho, “Santa Fe junto a Córdoba y Buenos Aires concentran el 70 u 80% del entramado industrial de todo el territorio nacional. Y Santa Fe es una provincia industrial que exporta a 94 países. El adecuado tratamiento de los residuos industriales es parte de la confiabilidad exportadora industrial”, arrojó el Secretario General del Sindicato de Trabajadores Químicos de San Lorenzo.
“Es una actividad que tiene futuro. Si se desarrolla correctamente, puede generar trabajo y crecimiento industrial”, afirmó a renglón seguido Barroso.
En ese contexto, trabajadores y sindicato esperan que la llegada del nuevo grupo inversor permita recuperar la actividad de la planta y garantizar estabilidad laboral en el sector.
