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Afganistán: murieron 17 policías tras un ataque talibán


 

Al menos 17 agentes de la policía afgana murieron en un ataque perpetrado por los talibanes en la provincia de Kunduz, en el norte de Afganistán, informaron fuentes oficiales.

Cerca de la medianoche del lunes, decenas de combatientes talibanes lanzaron un ataque coordinado contra un puesto de control de la policía afgana en el área de Arzbigi, en el distrito de Aliabad de Kunduz, que se prolongó varias horas hasta que llegaron los refuerzos que repelieron el asalto, añadieron.

«El objetivo del ataque fue un puesto de control policial en una aldea relativamente aislada en el que murieron 17 policías», afirmó a la agencia de noticias EFE uno de los miembros del Consejo Provincial de Kunduz, Safiullah Amiri, quien indicó que entre los fallecidos hay agentes tanto de la Policía Nacional como Local.

Amiri informó además que otro agente resultó herido durante el ataque, mientras que en un comunicado oficial del Consejo, otro de sus miembros Ghulam Rabbani, mencionó que entre los asesinados se encuentra el comandante de la Policía Local, Amir Mahmoud.

El vocero de la Policía de Kunduz, Inamuddin Rahmani, confirmó que el ataque fue perpetrado por los talibanes y aseguró que durante el mismo se produjeron bajas en ambos bandos, aunque evitó dar más detalles. Rahmani agregó que tras la llegada de los refuerzos, la situación quedó bajo el control de las fuerzas de seguridad.

Por su parte, los talibanes reivindicaron el ataque a través de su portavoz, Zabihullah Mujahid, quien en un comunicado sostuvo que en la acción «murieron hasta 20 policías y dos más resultaron heridos», y mencionó que se apoderaron de numerosas armas y destruyeron dos vehículos blindados. Según la nota, la autoría del ataque estuvo a cargo de la denominada Unidad Roja, también conocida como la fuerza especial de los talibanes, por ser la mejor equipada y entrenada, concluyó la nota.

La provincia de Kunduz, fronteriza con Tayikistán y considerada la entrada noreste de Afganistán, es de importancia estratégica tanto para las fuerzas gubernamentales como para los talibanes, que controlan gran parte de la región, especialmente las zonas rurales.

El ataque se produjo tras la visita que el mismo día realizó a Kabul el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, durante la que aseguró que Estados Unidos mantendrá su «agresiva campaña militar» contra los talibanes hasta que se alcance un acuerdo de paz.

Washington mantuvo con los insurgentes conversaciones de paz durante el último año en Qatar, en las que se alcanzó un borrador de acuerdo, pero EEUU finalizó de manera abrupta las negociaciones tras un atentado en Kabul en el que murió un estadounidense.