Opinión

Facebook señala a una empresa estadounidense por primera vez como Trolls inc.


Por Esteban Magnani, escritor y periodista especializado en tecnología. Director de de la carrera de Medios Audiovisuales y Digitales de la Universidad Nacional de Rafaela (Unraf).

Facebook, al igual que las otras grandes corporaciones tecnológicas, es generosa para compartir los datos de sus usuarios con los clientes pero mezquina cuando se trata de mostrar sus algoritmos y quienes los usan. Por eso impactan las revelaciones de empleados que, asqueados, abandonan la empresa.

Solo la enorme presión social y política por el escándalo de una elección presidencial hackeada llevó a Facebook a ofrecer algunas explicaciones. Así se supo, por ejemplo, que la Internet Research Agency (IRA) de Rusia utilizó a las redes sociales como vectores hacia las emociones de los ciudadanos estadounidenses.

El Reporte de Comportamiento Inauténtico Coordinado de Facebook de agosto anunció el cierre de modestas 521 cuentas. La cifra es menor, pero dentro de esos números se esconde una perla: «Removimos 55 cuentas de Facebook, 42 Páginas y 36 cuentas de Instagram ligadas a CLS Strategies, una firma de comunicación estratégica basada en Estados Unidos.

Esta red se enfocó principalmente en Venezuela, y también en México y Bolivia. Detectamos esta actividad como parte de nuestra investigación proactiva sobre sospechas de comportamiento inauténtico coordinado en la región».

El informe señala que cerca de 509.000 cuentas seguían a una o más de esas páginas. En esas páginas, por ejemplo, se avalaba al gobierno de Jeanine Añez imponiendo trending topics como: #EvoDictador, #BoliviaNoHayGolpe, #EvoAsesino y similares.

CLS Strategies es la primera empresa estadounidense expuesta por Facebook. Según su sitio, «diseña soluciones para desanudar los problemas más enrevesados». La novedad de la mención a CLS Strategies permite varias lecturas. Uno de los directivos de la empresa era Mark Feierstein, exadministrador de la USAID, una organización asociada a la CIA, y exfuncionario de la OEA. También fue asesor en política latinoamericana en la Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama, entre otros cargos. Otros miembros de la empresa tienen un recorrido igual de sinuoso, algunos con más conexiones con los republicanos, otros con demócratas.

En los Estados Unidos se suele asociar a la red del pulgar azul con los republicanos y a Twitter con los demócratas. Esta revelación muestra que la manipulación algorítmica no es patrimonio de despiadados rusos o republicanos azuzados por Steve Bannon y otros miembros del Alt-right CLS Strategies. También funciona como advertencia de lo que puede revelar Facebook si lo molestan demasiado.

Facebook tiene mucha presión por transparentar la actividad que se desarrolla en su interior y al abrir las puertas a una «organización de chequeos» (fact-checkers en inglés), se hace más difícil mirar hacia otro lado. En este informe tuvo la colaboración del Observatorio de la Universidad de Stanford. Así Facebook limpia un poco su imagen sin resignar lo importante: un modelo de negocios automatizado basado en desnudar a sus usuarios frente a quienes quieren venderles algo o manipularlos políticamente.

La confirmación de Facebook permitirá un nuevo ciclo de investigaciones. Un buen punto de partida es el acta de «Registro de agentes extranjeros», que obliga a todas las empresas estadounidenses a publicar los contratos con poderes extranjeros con «capacidad política o cuasi política». Allí se puede ver el que firmó CLS Strategies con el gobierno de Añez en Bolivia entre muchos otros. Quienes venían investigando el tema, tendrán con qué entretenerse por un tiempo.