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Buscan crear un «impuesto al latifundio» para grandes terratenientes


La diputada provincial Mercedes Meier presentó un proyecto para aumentar la carga impositiva sobre grandes extensiones de tierra y, a la vez, combatir el hambre

La diputada provincial Mercedes Meier presentó un proyecto para aumentar la carga impositiva sobre grandes extensiones de tierra y, a la vez, combatir el hambre

Por Santiago Ceron

En los últimos días a la Cámara de Diputados provincial ingresó un proyecto que busca crear un «impuesto al latifundio». El objetivo es incrementar la carga impositiva sobre las grandes extensiones de tierras en Santa Fe y que lo recaudado vaya a un fondo contra el hambre.

«El último censo agropecuario nacional de 2018 indicó que el 1% de los propietarios concentran más del 40% de las tierras en Argentina, datos que son similares en Santa Fe», explica a CLG Mercedes Meier, diputada provincial por el Frente Social y Popular, quien es autora del proyecto.

«Este proyecto plantea la posibilidad de crear un impuesto extraordinario a quienes tienen riquezas extraordinarias en la provincia de Santa Fe, y así poder aportar fondos a resolver una cuestión urgente como es el hambre«, afirmó la legisladora. Y agregó: «Hablamos de latifundios en Santa Fe porque, así como los hay en el país, la provincia no está exenta. Hay una gran concentración de tierras que se da aceleradamente».

Mercedes Meier, diputada provincial

El impuesto sería aplicado a propietarios de grandes porciones de tierra, determinadas por una escala proporcional a la extensión, y a la calidad productiva de acuerdo con la región donde se encuentra. El monto del aumento del arancel dependerá del tipo de propietario: 30% para personas físicas, 35% para personas jurídicas y 40% para personas físicas o jurídicas extranjeras. «El 4% de las tierras santafesinas están en manos extranjeras», aseguró Meier.

Con respecto a cómo determinarán qué tierras son aplicables al impuesto, la diputada explicó: «Por la calidad de las tierras y por las obras que hizo el Estado, las tierras más ricas son las de la zona núcleo. En esa zona se establece que tener más de 500 hectáreas es un latifundio, distinto a otras zonas como 9 de Julio o Tostado donde los límites son más altos».

«Muy lejos de ser una reforma agraria, es un impuesto que no va a fundir a ningún terrateniente«, indicó. Y añadió: «Buscamos que aporten un poco más y que eso vaya a un fondo para el hambre».

Sobre la repercusión que tuvo la presentación del proyecto, Meier se mostró satisfecha: «Hasta ahora lo único que recibí fueron saludos y agradecimientos de pequeños chacareros que han sido perjudicados por estos latifundios. Queda en evidencia que el campo no es homogéneo, que no todos ganan por igual: muchos perdieron, pero unos pocos ganaron y mucho».

Para determinar la cantidad de hectáreas mínimas para que una propiedad sea considerada «latifundio», el proyecto tomó un mapa que divide a la provincia en áreas según el valor de la hectárea, hecho por la Compañía Argentina de Tierras.

De acuerdo con el proyecto ingresado, estarán alcanzados aquellos propietarios que posean en:

Área 1 – Más de 800                                                                                           
Área 2 – Más de 500 has
Área 3 – Más de 1000
Área 4 – Más de 800
Área 5 – Más de 3000
Área 6 este – Más de 1500
Área 6 oeste – Más de 3000
Área 7 – Más de 10.000
Área 8 – Más de 10.000

Según explicó Meier, el proyecto tendrá vigencia durante todo el 2020: «Si bien ahora vamos a unas últimas sesiones que van a estar atravesadas por otros temas, con Carlos Del Frade vamos a trabajar para que avance», concluyó.