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Alertó Unicef

La mayoría de las empresas argentinas no se comprometen con la infancia


Casi 8 de cada 10 empresas en Argentina tiene un compromiso medio o bajo con la infancia de acuerdo con indicadores como la falta de oportunidades a jóvenes en situación de vulnerabilidad, ausencia de políticas de derechos humanos, licencias reducidas de cuidado, entre otros, según un informe presentado este martes por Unicef.

El estudio, denominado «Sector privado y los derechos de niñas, niños y adolescentes en la Argentina”, fue un relevamiento realizado por la agencia de Naciones Unidas en conjunto con la consultora Voices! sobre 710 empresas grandes, medianas y pequeñas de todo el país del sector industrial, comercio y servicios entre agosto y diciembre de 2018.

“Lo que logramos es un informe representativo de la situación a nivel nacional. Los resultados los clasificamos en dos grandes grupos: lo que las empresas hacen Puertas Adentro y lo que hace Puertas Afuera”, detalló durante la presentación Pablo Ferreyra, gerente de Alianzas Corporativas & RSE de Unicef.

En relación con los resultados «Puertas Adentro», el informe destaca que 8 de cada 10 empresas cumplen con las licencias por maternidad otorgadas por la Ley de Contrato de Trabajo (90 días con goce de sueldo), en tanto 5 de cada 10 indican que superan lo establecido por la ley para padres (sólo dos días), arrojando un promedio de 6,1 días.

“Argentina tiene una realidad muy fragmentada en cuanto a licencias; si bien el derecho de todos los niños a ser cuidados por sus familias es el mismo, la realidad es que esto dependerá de qué tipo de empleo tengan sus padres. En primer lugar, solo 1 de cada 2 tendrá derechos porque las personas que se encuentran en negro o facturan no tienen cobertura”, sostuvo Carolina Aulicino, de Políticas Públicas de Unicef.

Y continuó: “Para quienes están en blanco la situación también varía según el empleador porque hay distintos convenios colectivos de trabajo y la licencia por paternidad en Argentina es de las más atrasadas de la región, además de que la ley no contempla adopción ni nuevas formas de familia”.

Otro dato que es que solo el 8% de las empresas cuentan con un lactario (espacio acondicionado para que la mujer pueda extraerse leche mientras amamanta) y un 5% cuenta con espacio de cuidado (jardín o guardería) o brinda un dinero adicional para que la familia garantice ese derecho.

Respecto de la Ley de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente, casi la mitad (el 45%) expresó que la desconoce, el 18% dijo que no es posible aplicarla y el 1% sostuvo que debería flexibilizarse.

El 35% de las empresas declaró brindar oportunidades laborales a jóvenes en situación de vulnerabilidad.

En cuanto a los indicadores de “Puertas afuera”, sobre el universo de empresas que venden productos para niños o jóvenes (310), el 43% desconocía si existía normativa para sus productos.

Más de la mitad del total de empresas dijo no realizar estudios de impacto ambiental y sólo el 6% contempla a niñas, niños y jóvenes como segmento específico de esos estudios, “cuando se sabe que de haber contaminación, por ejemplo, los más afectados son esta población”, expresó Ferreyra.

En cuanto a la comunicación, publicidad y marketing, entre las empresas que dirigen parte de sus comunicaciones a niñas, niños y adolescentes (8%) casi la mitad (47%) no cuenta con políticas formales y escritas que las regulen.

Sobre los productos alimentarios, por ejemplo, el informe relevó que 7 de cada 10 empresas de alimentos y bebidas comercializan productos con alto contenido de azúcar, sodio, calorías y/o grasas, y el 39% no incluye información nutricional sobre el contenido de azúcar de sus productos.

“El informe demuestra que tenemos enormes desafíos si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030. Sin embargo, tenemos un 20% de empresas con un alto compromiso que pueden servir como guía”, indicó Luisa Brumana, representante de Unicef Argentina.

Y concluyó: “El desafío es realizar un trabajo muy fuerte con el sector privado, pero también con el Estado en pos de mejores regulaciones y, sobre todo, de mecanismos de control. Este tipo de informe es un insumo para esa tarea”, concluyó.