El arzobispo de Rosario analizó las expectativas por la llegada del Papa a la Argentina, destacó su mensaje hacia los sectores vulnerables y recordó la ausencia de Francisco durante su pontificado
La llegada del papa León XIV a la Argentina genera expectativas en la Iglesia y en distintos sectores de la sociedad. En ese contexto, el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, destacó el mensaje del pontífice en favor de la paz, el diálogo y la atención a las personas más vulnerables. También trazó diferencias entre el actual Papa y Francisco, y se refirió a la deuda pendiente que dejó la ausencia de Jorge Bergoglio en su país natal.
En una entrevista con Cadena 3 Rosario, Martín habló sobre el presente del catolicismo, la participación de los fieles y los desafíos de la Iglesia. Además, valoró las actividades que León XIV tiene previstas durante su visita, especialmente aquellas vinculadas con personas privadas de la libertad y con personas con discapacidad.
“Trabajar para la comunión, para la justicia, para la paz, el diálogo, para desarmar. El Papa habla de una paz desarmada y desarmante, empezando por el lenguaje. Hay que desarmar el lenguaje”, expresó al referirse al mensaje que espera que deje la visita.
La Iglesia recupera participación después de la pandemia
El arzobispo consideró que la Iglesia atraviesa una etapa de recuperación de la participación religiosa después de la pandemia, aunque reconoció que todavía existe una distancia importante entre quienes se identifican como católicos y quienes practican efectivamente la religión.
“Hoy estamos recuperando, gracias a Dios”, afirmó. Como indicadores de ese proceso, mencionó que la arquidiócesis cuenta con 30 seminaristas en el seminario mayor y alrededor de 20 en el menor.
También destacó la participación de jóvenes en actividades religiosas. “Anoche, por ejemplo, estuve en la Universidad Católica, unos 200 jóvenes adorando el Santísimo Sacramento”, contó. A eso sumó el aumento de adultos que se acercan a las parroquias para solicitar los sacramentos.
“El ser humano necesita a Dios, nosotros estamos hechos para Dios”, sostuvo, al explicar que la fe representa una fuente de sentido y fortaleza frente a las dificultades de la vida.
Al analizar el vínculo entre la sociedad y la religión, Martín señaló que existe una importante adhesión cultural al catolicismo, pero no necesariamente una práctica cotidiana. “Hoy es el 60% aproximadamente de la población que se declara católica, pero la inmensa mayoría no es practicante”, indicó.
El arzobispo consideró que la sociedad atraviesa una transformación profunda en sus valores y costumbres. En ese marco, habló de un proceso de “neopaganismo” y mencionó la búsqueda de respuestas espirituales en filosofías orientales, el reiki, el yoga y las constelaciones.
“En todas las filosofías hay algún elemento de verdad, pero cuando no apunta o no acierta a corresponder realmente con la necesidad humana, que es la necesidad de la verdad, de la belleza, de la justicia, de la paz y del amor, en algún punto eso no alcanza”, reflexionó.
Qué diferencias encuentra entre León XIV y Francisco
Al referirse al actual pontífice, Martín sostuvo que las principales diferencias con Francisco están vinculadas con sus estilos personales. Definió a León XIV como un hombre de pocas palabras, pero de escucha atenta.
“Es de poca palabra, pero cuando dice, dice”, resumió.
De todos modos, destacó que el actual Papa mantiene las principales líneas del pontificado de Bergoglio, entre ellas el cuidado de la creación y la doctrina social de la Iglesia. También mencionó su preocupación por la dignidad humana frente al avance de la inteligencia artificial.
Para el arzobispo, las actividades que León XIV realizará en una cárcel y en el Cotolengo de Claypole tienen un significado que va más allá de cualquier interpretación política.
“Sería reducir mucho decir que el Papa va a Claypole para mandarle un mensaje al Gobierno. Es un mensaje a todos nosotros, a toda la sociedad”, afirmó.
En esa línea, remarcó que la dignidad humana no depende de la situación económica, el reconocimiento social o los bienes materiales de una persona.
“La vida no es el éxito económico. La dignidad de la persona no pasa por la fama, por la posición social, por el cargo que ocupo, por el auto más grande que tengo o por la última ropa que tengo”, expresó. Y agregó: “Miren a estos. Estos son nuestros hermanos”.
La ausencia de Francisco, una herida para la Argentina
Uno de los momentos más significativos de la entrevista fue cuando Martín recordó que Francisco nunca visitó la Argentina durante sus años como Papa. El arzobispo reconoció que esa ausencia generó malestar y que todavía representa una herida para la Iglesia y para el país.
“Nosotros estuvimos en la visita ad limina y un obispo le preguntó por qué no venía. Dijo que estaba programado en 2017, pero había elecciones en Chile y entonces no se pudo hacer. Se postergó y después había otros compromisos”, recordó.
Martín contó que insistió en distintas oportunidades sobre la importancia de que Bergoglio regresara a su país y hasta planteó qué lectura podría hacer la historia de esa decisión.
“¿Qué va a decir la historia de este Papa? ¿Qué va a decir del pueblo argentino, que no estuvo mirándonos? ¿Qué va a decir de la Iglesia argentina, que estos obispos no pudieron influir?”, se preguntó.
Y admitió: “Esta es una herida que nos quedará y se cerrará en el cielo cuando se dé vuelta la página y sepamos por qué realmente él no vino, si es porque no quiso, si es porque no pudo o si consideró que no”.
La invitación de Rosario y la agenda del arzobispo
Martín también recordó que el año pasado le entregó personalmente a León XIV una carta del intendente de Rosario para invitarlo a visitar la ciudad. En febrero volvió a encontrarse con el pontífice en Roma y reiteró el pedido.
“Le dije: ‘Lo esperamos en la Argentina y no se olvide de Rosario’. Y me sonrió nomás”, relató.
Aunque la agenda del Papa contempla actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, el arzobispo destacó su vínculo con América Latina y su capacidad para comunicarse en distintos idiomas.
Durante la visita, Martín participará del encuentro interreligioso en la Cancillería. La invitación está relacionada con su designación como consultor de la Santa Sede para el diálogo con los judíos, un nombramiento realizado por León XIV por un período de cinco años.
Además, viajará a Córdoba para las actividades del martes y luego participará del encuentro con jóvenes en Buenos Aires y de la visita a Luján.
“Los argentinos estamos ansiosos de recibir a este huésped y por eso nos estamos preparando”, afirmó al destacar la expectativa que despertó la llegada del pontífice.
Para Martín, el desafío será que el mensaje de León XIV trascienda los actos protocolares y se convierta en una invitación concreta a construir una sociedad más justa, solidaria y abierta al diálogo.
