Llegó a los 3,99 metros y continúa en ascenso. Regatas actualizó protocolos de seguridad, Náutico quedó sin playa y Remeros cerró el túnel que conecta sus instalaciones con la guardería náutica
La crecida del río Paraná ya tiene consecuencias visibles en la costa rosarina. Con una altura de 3,99 metros en el puerto de Rosario, el avance del agua redujo o cubrió los sectores de playa de distintos clubes de la zona norte, que comenzaron a adaptar sus instalaciones y protocolos de seguridad de cara a la próxima temporada de verano.
El incremento del caudal no solo modifica la disponibilidad de espacios recreativos. También aumenta la velocidad de la corriente, altera los canales habituales de navegación y arrastra elementos como troncos, ramas y camalotes, además de fauna silvestre proveniente de las islas. A esto se suma la posibilidad de que queden ocultos bajo el agua obstáculos que normalmente son visibles, como bancos de arena, piedras, espigones y estructuras de muelles.
Cómo se preparan los clubes de la costa rosarina
En el Club Regatas Rosario confirmaron la implementación de modificaciones en sus esquemas de seguridad. Entre las medidas se encuentran la actualización de las señales de banderas y la habilitación de una línea telefónica para urgencias.
El avance del río ya redujo considerablemente el sector de playa y amenaza con limitar el uso del islote y de la franja costera como espacios de recreación. Sin embargo, desde la institución señalaron que, por el momento, no consideran necesario implementar medidas extraordinarias y que seguirán de cerca la evolución del nivel del agua.
En el Club Náutico Sportivo Avellaneda, en tanto, las autoridades mantuvieron reuniones de capacitación con organismos gubernamentales para monitorear la situación y evaluar posibles acciones.
Su presidente, Pablo Creolani, confirmó que la entidad ya se quedó sin sector de playa, aunque aclaró que las instalaciones y la caleta no presentan riesgos operativos de consideración mientras el río no supere holgadamente los cuatro metros.
“Dentro de la institución ya nos dejó sin playa, no creo que tengamos de acá en adelante. Hasta superar los cuatro metros aproximadamente no creo que tengamos otros problemas, no corremos riesgo más que no tener playa”, explicó.
Creolani agregó que, ante las alturas que se proyectan, estiman que el agua tampoco superaría la caleta, aunque remarcó que el club está preparado para realizar las modificaciones necesarias si la situación lo requiere.
Por su parte, el Club Remeros Alberdi ya adoptó medidas restrictivas. La institución dispuso el cierre del túnel subterráneo que cruza la avenida Carrasco y conecta la sede central con la guardería náutica y el sector ribereño, debido a que el agua cubrió gran parte de ese paso. Además, la crecida dejó completamente inhabilitado el espacio de playa.
Prefectura pidió evitar la navegación nocturna
Frente al aumento del nivel del Paraná, la Prefectura Naval Argentina difundió una serie de recomendaciones dirigidas a navegantes, deportistas náuticos y a la comunidad en general.
Para las embarcaciones a motor y a vela, la principal indicación es navegar a velocidad reducida y evitar hacerlo durante la noche, cuando resulta más difícil detectar troncos, ramas, camalotes y otros elementos arrastrados por la corriente.
También se aconseja extremar los cuidados cerca de muelles, amarraderos y fondeaderos; respetar la capacidad máxima de personas autorizadas; verificar que los elementos de seguridad estén en condiciones y contar con chalecos salvavidas para todos los tripulantes. En el caso de los menores, deben llevarlos colocados durante toda la navegación.
Otra de las recomendaciones es registrar el despacho antes de zarpar e informar el destino y el horario previsto de regreso. Además, se pide prestar atención a la posible presencia de animales silvestres desplazados desde las islas.
Para quienes practican actividades en kayaks, canoas, piraguas y tablas, Prefectura indicó que deben realizarlas exclusivamente durante las horas de luz solar, llevar un remo adicional y un cabo de rescate, y mantenerse alejados del canal principal de navegación.
En caso de vuelco, la recomendación es no abandonar la embarcación, ya que puede funcionar como elemento de flotabilidad y facilitar la localización por parte de los equipos de rescate.
Las actividades recreativas en el agua deben desarrollarse únicamente en los sectores habilitados. Ante cualquier emergencia o situación de riesgo, se encuentra disponible la línea telefónica 106.
El Paraná podría superar los 4,20 metros en los próximos días
Las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA) indican que el río continuará en ascenso frente a Rosario y podría alcanzar los 4,24 metros el próximo 10 de noviembre. De cumplirse ese pronóstico, la altura aumentaría casi medio metro respecto de la marca registrada en el puerto local.
La onda de crecida seguirá desplazándose hacia el sur de Santa Fe, aunque los valores previstos todavía se mantienen por debajo de los niveles de alerta y evacuación establecidos para la ciudad.
En Rosario, el nivel de alerta está fijado en 5 metros, mientras que la altura de evacuación es de 5,25 metros. Por el momento, el Paraná permanece por debajo de ambos umbrales, pero su evolución mantiene en alerta a las instituciones de la costa, que ya comenzaron a prepararse para afrontar una temporada de verano condicionada por el avance del agua.
