La caída estuvo vinculada tanto a una menor producción —que retrocedió 6,8%— como a un aumento de las exportaciones, que crecieron 6,5%
El consumo de carne vacuna en Argentina volvió a disminuir y alcanzó en agosto su mínimo histórico desde que existen registros, con un promedio anualizado de 46 kilos por habitante, 4,9 kilos menos que un año atrás. Entre 2005 y 2010, el consumo superaba los 60 kilos por persona.
Entre enero y agosto, el mercado interno absorbió 1,377 millones de toneladas, un 11,3% menos que en el mismo período de 2025. La caída estuvo vinculada tanto a una menor producción —que retrocedió 6,8%— como a un aumento de las exportaciones, que crecieron 6,5%.
De esta manera, el 29,2% de la producción de carne vacuna se destinó al exterior, frente al 25,6% del año anterior. China continuó como principal comprador, aunque Estados Unidos e Israel ganaron participación y compensaron parcialmente la menor demanda china.
Al mismo tiempo, el precio de la carne aumentó con fuerza en el mercado interno. En agosto, los cortes vacunos registraron una suba interanual del 51,2%, por encima de la inflación general del 33,2%. Los mayores incrementos correspondieron a la carne picada, el asado y el cuadril.
