A diez años de la primera movilización, organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos volverán a concentrarse este 3 de junio en el centro de la ciudad
Rosario vuelve a ser escenario este miércoles 3 de junio de una nueva movilización de Ni Una Menos, la histórica convocatoria que desde 2015 visibiliza la lucha contra la violencia de género y exige respuestas concretas frente a los femicidios y las distintas formas de violencia que sufren mujeres y diversidades.
La concentración está prevista para las 15.30 en la plaza 25 de Mayo, desde donde las organizaciones feministas, sociales, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos marcharán hacia la plaza San Martín. La movilización comenzará formalmente a las 16 y culminará con la lectura de un documento consensuado entre los distintos espacios convocantes.
Entre los principales reclamos de la jornada figuran la implementación y fortalecimiento de políticas públicas destinadas a prevenir la violencia de género, la asistencia integral a las víctimas, el acceso a la Justicia y la asignación de mayores recursos para abordar una problemática que continúa generando preocupación en todo el país.
El caso Agostina Vega, uno de los ejes de la movilización
Desde la Red de Mujeres y Disidencias adelantaron que uno de los puntos centrales de la convocatoria será el reclamo de justicia por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, un caso que conmocionó a la sociedad argentina en los últimos días.
Las organizaciones también expresaron su preocupación por los recientes hechos de violencia machista registrados en distintas provincias y remarcaron la necesidad de reforzar las herramientas de prevención, protección y acompañamiento para mujeres y diversidades en situación de vulnerabilidad.
Diez años de una lucha que sigue vigente
La movilización de este año tendrá además una carga simbólica especial al cumplirse una década de la primera marcha de Ni Una Menos, realizada el 3 de junio de 2015 tras una serie de femicidios que generaron una fuerte reacción social en todo el país.
Desde entonces, la consigna se convirtió en una referencia de la lucha feminista en Argentina y en una herramienta para visibilizar una problemática que continúa dejando víctimas y generando reclamos de respuestas más efectivas por parte del Estado.
En Rosario, la convocatoria espera reunir a miles de personas que volverán a ocupar las calles para exigir una sociedad libre de violencias y reafirmar el compromiso colectivo frente a una realidad que sigue golpeando a mujeres y diversidades en todo el país.
