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Rosario concentra la mayoría de los femicidios de Santa Fe y crece la preocupación por la violencia de género


Un informe del Observatorio de Violencias Mercedes Pagnutti reveló que el departamento Rosario registró 10 de los 17 femicidios ocurridos en la provincia durante los primeros cinco meses de 2026

El departamento Rosario se convirtió en el principal foco de los crímenes por violencia de género en Santa Fe durante los primeros cinco meses de 2026. Así lo refleja el último informe elaborado por el Observatorio de Violencias «Mercedes Pagnutti», que registró 17 femicidios, lesbicidios, transfemicidios y travesticidios en toda la provincia entre el 1 de enero y el 30 de mayo, de los cuales 10 ocurrieron en territorio rosarino.

El relevamiento, construido a partir del monitoreo de medios de comunicación y datos institucionales, señala que en Argentina se produjeron 105 asesinatos por razones de género en los primeros 150 días del año, lo que representa una víctima cada 34 horas y una tasa nacional de 0,50 casos cada 100 mil mujeres.

En Santa Fe, sin embargo, la situación resulta más alarmante. La tasa provincial asciende a 0,93, casi el doble del promedio nacional, mientras que en el departamento Rosario alcanza 1,43 por cada 100 mil mujeres.

Además, el informe identifica una característica particular en la provincia: casi una cuarta parte de los casos (23,5%) se vincula con contextos de criminalidad organizada y narcotráfico.

Los hogares siguen siendo el lugar más peligroso

El estudio vuelve a poner en evidencia una realidad persistente: la mayoría de los crímenes ocurre en ámbitos privados. El 57,1% de los hechos se produjo en la vivienda de la víctima o en un domicilio compartido, mientras que en casi la mitad de los casos (48,6%) el agresor era la pareja o expareja.

Otro dato que genera preocupación es la edad de las víctimas. Diez de las personas asesinadas eran menores de 18 años y más de un tercio de los casos correspondió a mujeres de entre 15 y 34 años. Como consecuencia de estos crímenes, al menos 48 niñas, niños y adolescentes quedaron sin su madre.

Norma López alertó sobre el retroceso en las políticas de prevención

La concejala rosarina y directora del Observatorio, Norma López, sostuvo que detrás de las estadísticas existen problemáticas sociales cada vez más complejas.

“Estos números tan fríos significan que hay un crimen de una mujer o de una persona del colectivo de la diversidad cada 34 horas”, señaló al analizar el informe.

López vinculó el crecimiento de la violencia con la expansión de los discursos de odio, la violencia digital y el debilitamiento de las políticas públicas destinadas a la prevención y asistencia de las víctimas.

“Desde que asumió Milei hemos tenido un gravísimo retroceso”, afirmó, y consideró que la desarticulación de programas estatales agrava situaciones de vulnerabilidad que terminan impactando en la vida cotidiana de miles de familias.

Las denuncias siguen siendo una barrera

El informe también cuestiona algunos discursos que ponen el foco en las denuncias falsas. Según los datos relevados, el 62,1% de las víctimas que tenían antecedentes de violencia nunca había realizado una denuncia previa.

Para López, esta realidad demuestra que el problema no es un exceso de denuncias sino las dificultades estructurales que enfrentan muchas mujeres para acceder a mecanismos de protección.

“El argumento de las denuncias falsas está flojito de papeles”, remarcó la dirigente, al tiempo que reclamó fortalecer las redes de acompañamiento y los recursos destinados a prevenir situaciones de violencia.

Menos de la mitad de los agresores está detenida

Otro de los puntos que expone el relevamiento es la situación judicial de los agresores. Al cierre del informe, solo el 48,6% se encontraba detenido. El resto corresponde a femicidas que se suicidaron tras cometer el crimen, imputados que continúan en libertad o personas que permanecen prófugas.

Ante este escenario, desde el Observatorio reclamaron una mayor articulación entre los distintos poderes del Estado para garantizar respuestas más rápidas y eficaces.

Mientras tanto, las cifras vuelven a encender una señal de alarma en Rosario, donde la violencia de género continúa dejando consecuencias devastadoras y donde se concentra la mayor cantidad de casos registrados en toda la provincia.