Estados Unidos busca ampliar el uso de inteligencia artificial (IA) en el ámbito militar como parte de una estrategia para mantener la ventaja tecnológica frente a otras potencias.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió públicamente que el Pentágono pueda utilizar esta tecnología en todas las aplicaciones militares permitidas por la ley y cuestionó los modelos que imponen restricciones a escenarios bélicos.

Por su parte, el presidente Donald Trump, recientemente frenó una orden ejecutiva vinculada a la regulación de la IA por considerar que podría afectar la competitividad tecnológica de Estados Unidos. “Estamos por delante de China, estamos por delante de todos, y no quiero hacer nada que se interponga en esa ventaja”, expresó el mandatario en aquel momento.

Sin embargo, dentro de las propias Fuerzas Armadas surgieron voces que reclaman moderación. El almirante Frank Bradley, jefe del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, sostuvo que los militares deben ser “muy cuidadosos” al incorporar inteligencia artificial en decisiones vinculadas al uso de fuerza letal.

Asimismo, Bradley reconoció que en el futuro la IA podría participar en la selección de objetivos, pero remarcó que los seres humanos deben conservar el control y la confianza de que la violencia se ejerza únicamente donde fue autorizada.

Un funcionario del Pentágono que habló bajo condición de anonimato, indicó que los esfuerzos giran en torno al uso de la IA para crear “herramientas funcionales para el campo de batalla” que puedan ayudar a las tropas a proponer e identificar objetivos con mayor rapidez y acelerar los ataques.

Otras voces, como oficiales del Comando de Operaciones Especiales, hablaron de la IA como una herramienta que puede darle a las tropas más tiempo para concentrarse en su misión.

Además, el sargento mayor Andrew Krogman, suboficial principal del Comando de Operaciones Especiales, dijo en conferencia que cree que la IA podría utilizarse para tareas administrativas que permitan liberar a los operadores.

“Estamos aprovechando la IA cada vez más, pero no es para reemplazar el criterio del operador, sino para mejorarlo”, aportó Melissa Johnson, la oficial de adquisiciones de mayor rango del comando.