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Quién es la rosarina que fue distinguida por su entrega y vocación de servicio


Referente del voluntariado en la ciudad, obtuvo el premio «Ellas Lideran 2026», un reconocimiento a las mujeres destacadas de la provincia

En el marco del mes de la mujer, se llevó a cabo una nueva edición de «Ellas lideran», una premiación que busca visibilizar la labor de mujeres que generan impacto real. Este año superó las expectativas con más de 500 mujeres postuladas de distintos puntos de la provincia.

La rosarina Gisela Pavé Glerean, que había sido seleccionada en el área de salud y bienestar, logró obtener el premio en dicha categoría y expresó a CLG su alegría por este reconocimiento.

Respecto al valor de la distinción, señaló: «Ganar el premio Ellas Lideran significó mucho más que un reconocimiento personal; es una validación de la importancia del trabajo voluntario en el ámbito de la salud. Representa que las acciones llevadas a cabo tienen un impacto real en la sociedad y que el liderazgo femenino en este campo es valorado y necesario para generar cambios positivos. También es una forma de visibilizar causas que a menudo pasan desapercibidas, invitando a más personas a sumarse a este tipo de iniciativas».

Gisela se desempeña como acompañante terapéutica, voluntaria en salud y artista. Referente del voluntariado en Rosario, acompaña hace más de 16 años a niños y adultos mayores a través del arte, la música y la equinoterapia, promoviendo la salud, la inclusión y el cuidado emocional.

Se destaca la tarea que lleva a cabo como voluntaria en el Hospital Víctor J. Vilela. También es creadora del Proyecto Arte y Salud en Geriatría y asume un rol protagónico en la difusión de la donación de órganos. Estudia psicología, música y es acompañante terapéutica. Aficionada por los caballos, es auxiliar en equinoterapia y trabaja en el área de discapacidad. Busca constantemente nutrirse de contenidos y herramientas para llevar adelante su tarea solidaria.

En este sentido, habló de las emociones del momento e hizo un repaso de su trayectoria: «En el instante en que anunciaron que había sido elegida, tuve una mezcla de emociones intensas. En primer lugar, una gran emoción y sorpresa porque nunca pensé que mi labor diaria, hecha con dedicación y amor, sería reconocida de esta manera. Luego, un profundo sentimiento de gratitud – hacia mi servicio de Voluntarias del Hospital Vilela, al equipo de equinoterapia, a las instituciones geriátricas que siempre me abren las puertas para acompañar y sostener a otros, todos ellos son el corazón de cada proyecto; y, especialmente, hacia los pacientes y sus familias, que nos enseñan cada día el valor de la solidaridad. También sentí una responsabilidad mayor, como si ese premio fuera un compromiso para seguir dando lo mejor de mí misma».

Con una historia de vida difícil, la rosarina supo transformar el dolor en amor tras la pérdida de un ser querido y encontró en el camino de la solidaridad la fortaleza para brindar su entrega y vocación de servicio. Hoy, con este reconocimiento, redobla su energía, su amor y su esfuerzo para continuar con convicción por la misma senda.

«Hay que luchar por una sociedad más humana, más empática, una sociedad que todos los días aprenda a ponerse en el lugar del otro y construir entre todos una sociedad donante«, cerró