Comerciantes advierten que la falta de mercadería y la estacionalidad dispararon los precios en las primeras semanas del año. El consumo se ajusta y los clientes reemplazan o compran menos
El precio de los alimentos vuelve a encender alarmas en Rosario. En las últimas semanas, frutas y verduras registraron subas muy por encima del promedio general, con productos que llegaron a aumentar más del 100% tras las fiestas y durante las primeras semanas de enero.
Según publicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los alimentos encabezaron las subas recientes, con la carne como uno de los rubros más impactados. Pero en el comercio minorista local, las frutas y verduras también sintieron el golpe.
“Después de las primeras semanas de enero hubo una suba muy fuerte. El mercado estaba prácticamente sin mercadería y algunos productos aumentaron más de un 100%”, afirmó en declaraciones a Cadena 3 Guillermo, comerciante del rubro de San Juan y La Paz. Entre los más afectados mencionó el tomate, la manzana y otros productos de producción regional.
Tomate a $5.000 y consumo medido
El tomate fue uno de los casos más notorios. De acuerdo a relevamientos del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec), llegó a mostrar incrementos cercanos al 73%. En las verdulerías rosarinas, el kilo del tomate redondo rozó los 5.000 pesos en su pico más alto.
Frente a esos valores, el comportamiento del consumidor cambió. “Ya no existe el consumo masivo de comprar y, si sobra, se tira. La gente se mide muchísimo”, explicó el comerciante. Muchos clientes optaron por reemplazar el tomate redondo por perita o cherry, aunque en menor cantidad, o directamente ajustaron el volumen de compra.
Con la papa ocurrió algo similar. Registró subas de entre 35% y 40%, estabilizándose en torno a los 2 kilos por 2.000 pesos, cuando semanas atrás podían conseguirse promociones por 1.200 o 1.500 pesos.
Importados más estables y precios que cambian en días
En contraste, algunas frutas importadas —como banana de Ecuador, papaya, pitaya o mango— mantuvieron mayor estabilidad durante el período más crítico. Sin embargo, los valores pueden modificarse en cuestión de días.
En Rosario, el ingreso de mercadería fresca se concentra principalmente los lunes y jueves en el Mercado de Productores, lo que genera variaciones constantes: un producto que el lunes aparece caro puede bajar hacia el jueves o la semana siguiente si mejora la oferta.
Retrocesos tras el pico y efecto estacional
No todo fueron aumentos sostenidos. Tras los picos de enero, algunos productos comenzaron a retroceder. La manzana, que había registrado subas cercanas al 100%, empezó a bajar. El huevo, que llegó a ofrecerse en torno a los 3.000 pesos el maple en un momento puntual, volvió a ubicarse entre 8.000 y 9.000 pesos, dentro de parámetros que los comerciantes consideran “más normales”.
La estacionalidad juega un rol clave: las altas temperaturas, la menor oferta y los ciclos productivos impactan directamente en los precios y en la calidad. Especialistas en alimentación suelen remarcar que consumir frutas y verduras de temporada no solo es más económico, sino también más nutritivo.
En un contexto de dinámica recesiva general, los rosarinos ajustan cada compra y convierten a la verdulería en un termómetro diario del bolsillo.
