Con el inicio del ciclo lectivo, crece la llegada de estudiantes del interior. Los alquileres parten de los $260 mil y pueden superar los $800 mil en zonas premium
Con el comienzo del año académico, Rosario vuelve a recibir a miles de estudiantes provenientes del interior de la provincia y de otras regiones del país. Para muchos, el desafío no es solo académico: conseguir vivienda y garantizar la alimentación se convierte en una de las principales preocupaciones.
Alquileres: desde $260 mil y contratos de 24 meses
El corredor inmobiliario Alejandro Juri explicó que este año la búsqueda se concentra más cerca del inicio de clases. “Antes venían en diciembre, pero ahora los costos apremian y llegan más sobre el comienzo del ciclo lectivo”, señaló en diálogo con Canal 3.
Según detalló, los contratos se firman mayoritariamente por 24 meses, con ajustes cuatrimestrales según el Índice de Contratos de Locación (ICL), que combina el 50% del Índice de Precios al Consumidor y el 50% del índice de remuneraciones.
En cuanto a los valores:
- Monoambientes: entre $260 mil y $400 mil, con expensas que van de $45 mil a $80 mil.
- Departamentos de un dormitorio: desde $340 mil hasta $450 mil.
- Zonas premium como Puerto Norte: entre $700 mil y $800 mil mensuales.
Los requisitos de garantía varían: pueden solicitarse dos garantías propietarias, una propietaria y un recibo de sueldo, dos recibos o una póliza de seguro de caución.
Juri recomendó realizar las operaciones con corredores inmobiliarios matriculados para evitar inconvenientes.
El costo de comer: la UNR apuesta a precios accesibles
Además del alquiler, la alimentación representa otro gasto central para quienes llegan a la ciudad. En ese marco, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) reabrió esta semana sus seis comedores universitarios, distribuidos estratégicamente por áreas geográficas de facultades:
- Centro (Córdoba 1917)
- Siberia (Berutti y Riobamba)
- Salud (Ricchieri 690)
- Ingeniería (Avenida Pellegrini 250)
- Casilda (Ovidio Lagos y Ruta 33)
- Zavalla (Parque Villarino)
El rector Franco Bartolacci destacó que estas herramientas, junto a las becas y residencias, “muchas veces definen la permanencia de un alumno en la universidad”.
Durante febrero, los comedores funcionan de 7.45 a 16, con desayunos y meriendas a $950 y almuerzos a $1.800. Desde marzo retomarán el horario habitual hasta las 22, incluyendo el servicio de cena.
“Es un gran esfuerzo. La gestión no está tercerizada, se ocupa la Universidad, lo que nos permite economizar”, explicó Bartolacci, y subrayó que los comedores están abiertos también a la comunidad en general.
El año pasado se entregaron casi 900 mil menús entre febrero y noviembre, con opciones tradicionales, vegetarianas y sin TACC.
Estudiar en Rosario, entre oportunidades y desafíos
Así, mientras Rosario se consolida como uno de los principales polos universitarios del país, el costo de radicarse en la ciudad implica un esfuerzo económico significativo para miles de familias. En ese contexto, los dispositivos públicos como los comedores universitarios aparecen como un sostén clave para garantizar que estudiar siga siendo una posibilidad real y no un privilegio.
