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Venció el contrato con Sinopharm y más de 2 millones de vacunas no fueron entregadas a la Argentina


De las correspondientes al segundo contrato, el país recibió un millón, que llegaron un día después de que el contrato finalizara

Uno de los contratos parciales firmado entre el Gobierno argentino y la empresa china Sinopharm venció el pasado 31 de marzo pese a que no se recibieron los dos millones de vacunas correspondientes al mismo.

Entre varias negociaciones que llevó adelante el Gobierno argentino, las correspondientes al laboratorio Sinopharm son dos: la primera por un millón de dosis y la segunda por tres millones más.

De las vacunas correspondientes al segundo contrato, el país recibió apenas un millón, que arribaron a la Argentina un día después de que el contrato venciera.

«Estamos contentos porque con este millón que recibimos hoy vamos a poder continuar avanzando en la vacunación de las personas con alguna condición de riesgo, incluidos los mayores de 60», expresó la ministra de Salud, Carla Vizzotti, ese mismo día.

El vencimiento del contrato parcial pone en duda que las dos millones de vacunas que restan ser entregadas lleguen en algún momento a la Argentina, ya que se trata de contratos parciales firmados por el Gobierno para «no comprometer las arcas públicas».

Esta semana, en declaraciones radiales, Alberto Fernández vaticinó que vacunas provenientes de China podrían llegar en la segunda mitad de abril, pero aclaró que la entrega de las mismas está en negociación.
Según un informe publicado en la web de esa cartera, la vacuna de Sinopharm tiene una eficacia de 78,89%, siempre y cuando estén aplicadas las dos dosis, en tanto que no hay datos con una sola dosis.

Asimismo, se refirió también a los contratos firmados con Rusia, país que envió a la Argentina menos vacunas que las que se comprometió a entregar.

Fernández remarcó que las complicaciones con Rusia vienen dadas por el exceso de demanda de vacunas que hay a nivel mundial y, en particular, por la gran demanda que tiene la vacuna rusa en Europa, que demostró una gran eficiencia para luchar contra el coronavirus.

El cronograma de vacunación viene más lento de lo previsto en Argentina: en diciembre del año pasado, el presidente expresó su deseo de tener vacunadas a 10 millones de personas para comienzos de marzo de este año.

No sólo los números están por debajo de las intenciones presidenciales, sino que también se decidió diferir la segunda dosis, algo que no estaba previsto en los planes iniciales.

La vacunación con una sola dosis tiene una menor capacidad para evitar el contagio pero está probado que, quienes se contagian habiendo recibido una inoculación, atraviesan menos cuadros complejos que los no vacunados.

Sobre el final de marzo llegaron varios cargamentos provenientes de distintas partes del mundo, lo que elevó la cifra de dosis recibidas a 7.266.500, sin embargo, dado que la vacunación requiere una espera de tres semanas para empezar a surtir efecto, la segunda ola que comenzó en las últimas semanas golpea al país con mayor virulencia que el año pasado.